Susan Sontag no deja
títere con cabeza
La escritora, que
recibe hoy el Premio de la Paz en Francfort, critica con dureza a los
políticos actuales
JOSÉ
COMAS - Francfort
EL PAIS |
Cultura - 12-10-2003
Susan
Sontag, la escritora estadounidense de 70 años galardonada con
el Premio de la Paz de los Editores y Libreros alemanes,
arremetió ayer en Francfort contra todo y casi todos. No
dejó títere con cabeza. Al ex secretario de Estado de EE
UU Henry Kissinger lo calificó de "criminal de guerra"; del
presidente George W. Bush dijo que es "un señor horrible de
Tejas", que gobierna con un grupo de ultraderechistas; el primer
ministro de Italia Silvio Berlusconi es "un rico tonto", lo mismo que
Arnold Schwarzenegger, el recién elegido gobernador de
California, un idiota surgido de la nada; el premio Nobel colombiano
Gabriel García Márquez da pena y resulta ridículo
por su silencio sobre la represión en Cuba; la política
del primer ministro de Israel Ariel Sharon es insostenible y el
Gobierno palestino es corrupto. De pasada criticó Sontag las
tesis mantenidas por el escritor alemán Martin Walser,
galardonado en 1998 con el mismo premio. Sontag afirmó que
Alemania no puede olvidar jamás el Holocausto y se
pronunció también contra los extremistas que en el
País Vasco matan a civiles.
Representó a la perfección Susan Sontag el papel de chica
terrible y no realizó la menor concesión a las pautas de
conducta usuales que reclaman un lenguaje correcto y moderado en este
tipo de solemnidades. Tras su conferencia de prensa ayer, ha crecido la
expectación por lo que dirá hoy en la solemne entrega del
premio en la histórica Paulskirche de Francfort, donde en 1848
se reunió el que se considera primer Parlamento alemán.
Silencio sobre su obra
A lo largo de hora y media, Sontag respondió a todas las
preguntas que le plantearon los periodistas. Ni una sola sobre su obra
literaria. Abrió fuego el moderador del acto con una pregunta
sobre la flamante premio Nobel de la Paz iraní y Sontag dijo de
paso que para ella el también premio Nobel de la Paz Kissinger
es "un criminal de guerra". Sontag explicó de entrada que se
considera ante todo escritora "y no crítica o intelectual".
"Estoy contenta de ser escritora, pero soy ciudadana de un país
muy importante", dijo, y como tal habla de política, "porque
tengo unas pautas morales y me fijo unas normas éticas como una
persona que vive en la sociedad". También se pronunció
Sontag a favor de "luchar contra las simplificaciones". Ésa es
la verdadera tarea de la literatura: "Exponer la complejidad".
Al referirse a Martin Walser, que en el discurso en Francfort en 1998
dijo que el Holocausto se utiliza como un "garrote moral" y
advirtió contra la instrumentalización de Auschwitz,
Sontag replicó que no puede olvidarse el tema y alabó la
forma en que Alemania ha afrontado su pasado en los últimos 50
años. Sontag aprovechó la oportunidad para alabar la
posición del Gobierno alemán en la guerra de Irak:
"Comprendo la decisión de Gerhard Schröder. Se dice que
actuó por motivos electorales, pero, si es así, me parece
fantástico, porque eso significa que la guerra es impopular".
Sobre la política norteamericana tras los atentados del 11-S e
Irak dijo Sonntag que en EE UU sólo hay un partido, el
republicano, y no hay oposición porque los demócratas son
un mero apéndice. Según Sontag, EE UU "marcha hacia una
política imperial. Estamos en el fin de la república y el
inicio del imperio. Clinton era Julio César y ese señor
horrible de Tejas es Augusto". Sostiene Sontag que no hay
oposición política en EE UU porque "los demócratas
se derrumbaron", y se muestra pesimista ante el futuro. Para Sontag, en
EE UU "un grupo de derechistas radicales ha tomado el poder. No son
conservadores, son radicales, extremistas de derecha, y están en
el poder". A la pregunta de si Hillary Clinton tiene posibilidades de
ser elegida como primera presidenta de EE UU, Sontag respondió
que, si se elige una mujer, será una de la ultraderecha.
Sobre la elección de Schwarzenegger, Sontag comentó que
es "un mal chiste" y pronosticó que no será capaz de
arreglar los problemas de un país de 35 millones de habitantes
que es la cuarta economía del planeta. Comparó Sontag el
fenómeno Schwarzenegger con el de Berlusconi, a quien la gente
prefiere en Italia porque "es rico y tonto". "Schwarzenegger
salió de la nada y ha hecho esa carrera increíble",
añadió. Se refirió después a las
películas de violencia que Schwarzenegger ha protagonizado, y
dijo que no se pueden comparar con las que hacía el ex
presidente Ronald Reagan, que "hacía de chico bueno". Sontag
afirmó: "Lo siento por California, que se ha puesto en
ridículo con esta elección". Las nuevas tendencias de los
votantes las resumió Sontag diciendo que hoy "en política pasa como con
la música, que no quieren a Mozart y prefieren a las Spice Girls".
Contra García Márquez
Sobre su enfrentamiento con Gabriel García Márquez se
extendió Sontag, refiriéndose con todo detalle a lo que
ocurrió en la Feria del Libro de Bogotá. Sontag
aseguró que no tenía intención de criticar a
García Márquez, cuya obra ama, pero "se me escapó
que él no dice la verdad sobre Cuba por amistad con Fidel
Castro, aunque él dispone de información de primera
mano". Para Sontag, cuando García Márquez habla de Cuba
no es serio. "Respondió a lo que dije y su respuesta fue
ridícula. Dijo que está contra la pena de muerte y que en
privado ayudó a mucha gente. Eso demuestra que sabe lo que pasa.
José Saramago es comunista y apoyaba sin condiciones al
régimen cubano, pero declaró que no podía apoyarlo
por más tiempo. García Márzquez me dio pena, pero
es ridículo. Necesitamos la verdad".
Sobre Israel, Sontag, judía no practicante, considera que tiene
que retirarse a las fronteras de 1967 y se pronunció en contra
del muro y de la política de Sharon. La única
solución, piensa, sería la creación de un Estado
binacional con la desaparición del Estado israelí.
También tocó Susan Sontag el tema vasco y se
definió opuesta a todo fanatismo, terrorismo y nacionalismo. "En
España firmé una resolución contra el extremismo
de grupos que no representan a la mayoría de los vascos. Estoy
en contra de los ataques contra la población civil. Hoy
día la mayoría de las víctimas de los conflictos
son civiles".
Le preguntaron a Sontag por su reacción ante el premio que
recibe hoy y respondió que, al ver la lista de galardonados con
Albert Schweitzer, Hermann Hesse o Karl Jaspers, pensó que era
algo increíble. "¡No puede ser!", se dijo, pero poco a
poco se ha metido en el papel de premiada y le parece normal. Sontag no
cree que el premio tenga un componente político por su
posición contra el Gobierno de EE UU y la guerra de Irak. Sobre
su discurso de hoy, dijo que le ha llevado mucho tiempo prepararlo,
porque es un gran honor y, gracias a la polémica protagonizada
en 1998 por Walser, tiene una gran repercusión. "He trabajado un
mes sobre el discurso y dediqué 10 días a escribirlo".
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