"Jesús nunca fue cristiano"
VÍCTOR-M. AMELA - 13/11/2008
Tengo 67 años.
Nací en Chipiona y vivo en Madrid. Soy
catedrático de Filosofía Griega en la
Complutense, especialista en literatura del cristianismo primitivo.
Estoy casado dos veces y tengo dos hijos. Soy un votante socialista
decepcionado. ¿Dios? Soy un escéptico respetuoso.
Jesús ¿era cristiano?
Jesús nunca fue cristiano. Jesús era un
judío reformista de su religión, el
judaísmo.
¿En qué creía
Jesús?
En que el reino de Yahvé llegaba ¡ya! para Israel.
Se sabía de memoria la ley mosaica. Al final, se vio como
Mesías.
¿Qué entendía por
Mesías un judío?
Un enviado divino que restauraría la ley de
Moisés en un Israel limpio de extranjeros.
¿De dónde provenía esa idea?
De las sagradas escrituras..., aunque no tanto de las mosaicas (nuestro
Antiguo Testamento) como de las escrituras apócrifas.
¿Qué escrituras apócrifas?
Escritas durante los dos siglos anteriores a Jesús,
complementaban o reescribían pasajes del Antiguo Testamento.
¿Qué aportaban al judaísmo?
De perfume helénico e iranio, colaban en el
judaísmo la creencia en un juicio final, en un reino futuro,
en la resurrección...
¿No creía en la resurrección
un judío?
El judío observa los diez mandamientos para que
Yahvé le bendiga y así todo le vaya bien en este
mundo. Y nada más.
¿Inocularon también esos
apócrifos la idea de Mesías en el
judaísmo?
¡Exacto! El mesianismo es la creencia en que Yahvé
enviará a su Hijo Salvador, y emerge de esos textos
apócrifos. Y muchos judíos se agarraron a eso con
pasión: llevaban varios siglos tan machacados, pobres...
Mesías, reino de Dios, resurrección,
juicio final... Suena ya a cristianismo, ¿no?
Tres cuartas partes del cristianismo saldrán de ese
judaísmo complementado, el judaísmo fariseo.
Jesús era un filofariseo, y deploraba que los fariseos, en
la práctica, fuesen tibios en el seguimiento de este
judaísmo.
¿Y la restante cuarta parte?
Se trata de dogmas diversos que generaron una rica pluralidad de
cristianismos a lo largo del siglo I, del siglo II...
¿Me hace un breve inventario, doctor?
Ebionitas, jerosolimitanos, marcionitas, montanistas, magdalenistas,
gnósticos, paulinos... ¡Todos ellos cristianos!
¿Y en qué discrepaban unos de otros?
Los ebionitas, muy judaicos, tenían a Jesús por
un excepcional rabino profético que creía ser
Mesías..., pero que no era divino.
¿Y los jerosolimitanos?
Con familiares de Jesús entre ellos, y todavía
judaicos, sí creían que Jesús
participaba en cierto modo de la divinidad.
¿Y los marcionitas?
Nada judaizantes, orillaban el Antiguo Testamento: se
atenían sólo a los Evangelios.
¿Y los montanistas?
Atendían al Espíritu Santo, manifestado en
profetas ascetas que anunciaban una inminente segunda venida de Cristo.
¿Y los magdalenistas?
Podemos denominar así a grupos de cristianos feministas:
eran mujeres quienes guiaban el culto e impartían
enseñanza. Leían el Evangelio de María
Magdalena y el de Felipe.
Que hoy no son canónicos.
En torno al año 200 se cierra un pacto entre grupos:
acuerdan que los evangelios válidos son los de Marcos,
Lucas, Mateo y Juan. El resto serán considerados
apócrifos, pero de ellos derivan dogmas como la virginidad
perpetua de la Virgen María o su Asunción.
Nos faltan gnósticos y paulinos.
¡Los paulinos serán los vencedores!
Seguían a Pablo de Tarso, que ofertó una genial
mercancía: fueses judío o no, salvabas
eternamente tu alma con sólo creer que Jesús,
sacrificado, era Dios y hombre.
¿Y ya está?
Así de fácil. No tenías que
circuncidarte ni que observar centenares de complicadísimos
preceptos judíos.
Y la propuesta paulina agradó.
Los paulinos, además, instituyeron una jerarquía
y una lista de libros sagrados sólo interpretables por
ellos. ¡Qué jugada tan perfecta! En la
cúspide, el obispo de Roma. Los paulinos engendran el
catolicismo.
Siendo Jesús Dios, ¿era crucificable?
Entre los pueblos semitas, ¿cómo arreglaba un rey
un problema?: sacrificando a su hijo. Así,
¿cómo soluciona Dios su problema con la
desastrosa humanidad pecadora? Enviando a su hijo al sacrificio. Un
sacrificio perfecto, divino, sustituye para siempre todos los
sacrificios, salva a todos los hombres (por ser, Jesús,
hombre) y salva la relación de los hombres con Dios (por
ser, Jesús, Dios). Así lo creían y
decían los paulinos.
Nos quedan los cristianos gnósticos.
El gnóstico considera que se salvará
sólo él por su personal conocimiento (gnosis) de
la divinidad, y los demás ya se
apañarán. Por eso el gnóstico abomina
de la Iglesia. Y, a su vez, hubo diversos grupitos
gnósticos...
¿Por ejemplo?
Los ofitas (o naasenos): para ellos, Dios es trascendente y
desconocido, y Yahvé es sólo un ignorante
demiurgo que en su torpeza ha creado el universo (y ha elegido a los
judíos). Por eso los ofitas adoran a la serpiente del
Edén, pues es la que revela al Dios trascendente y abre los
ojos a Adán y Eva.
Leí no sé dónde que cierto
grupo gnóstico creía que Jesús tuvo un
gemelo.
Es verdad: creían que el hermano gemelo de Jesús
era
Judas Tomás, que luego predicaría en India, como
bien relatan los Hechos de Tomás, otro de los textos
apócrifos. Y lo cierto es que hoy perviven en India los
llamados cristianos de santo Tomás.
Si Jesús hubiera vuelto un siglo después
de su muerte, ¿a quiénes habría
elegido?
A los ebionitas.