MADRID, 22 Marzo 2011 (EUROPA PRESS) - Un estudio de la Universidad de
Tesalónica en Grecia muestra la eficacia de reemplazar la médula ósea,
destruida a propósito con quimioterapia, con células madre autólogas
(propias) en pacientes con formas agresivas de esclerosis múltiple. El
trabajo se publica en la revista 'Neurology'.
En el tratamiento se utilizaron fármacos de quimioterapia para eliminar
todas las células sanguíneas del paciente, incluyendo las células
inmunes que se cree son las que atacan al sistema nervioso central de
su organismo. Se extrajeron células madre de la médula ósea de los
pacientes y se purificaron y se volvieron a trasplantar en los
pacientes, lo que salva la vida al reemplazar las células sanguíneas y
también se cree que refuerza el sistema inmune.
El estudio siguió a 35 pacientes durante una media de 11 años después
del trasplante. En el estudio participaron personas con una forma de
esclerosis múltiple que progresa rápidamente y que habían intentado una
variedad de tratamientos para su enfermedad con pocos o ningún
resultado. Todos ellos sufrían una gran discapacidad debido a la
enfermedad, con una media de puntuación de seis sobre una escala de
actividad de la enfermedad de 0 a 10.
Tras los trasplantes, la probabilidad de no empeoramiento de la
enfermedad durante 15 años era del 25 por ciento. La probabilidad era
superior en aquellos con lesiones cerebrales activas, que son un signo
de actividad de la enfermedad, en el momento del trasplante.
En el caso de 16 personas, los síntomas mejoraron en una media de un
punto en la escala tras el trasplante y las mejoras duraron como media
dos años. Los participantes también tuvieron mejoría en el número y
tamaño de las lesiones cerebrales. Dos personas (un 6 por ciento)
murieron por complicaciones relacionadas con el trasplante entre los
dos meses y los dos años y medio siguientes a la intervención. Según
explica Vasilios Kimiskidis, responsable del estudio, se necesita más
investigación sobre este tratamiento, incluyendo estudios que comparen
a personas que reciban el tratamiento con un grupo control que no lo
reciba.
"Teniendo eso en mente, nuestra sensación es que los trasplantes de
células madre podrían ser beneficiosos para las personas con esclerosis
múltiple que progresa con rapidez. Esta no es una terapia para la
población general de personas con esclerosis múltiple sino que debería
reservarse para los casos agresivos que se encuentran aún en la fase
inflamatoria de la enfermedad", concluye Kimiskidis.
Fuente:
Europa Press