INICIATIVAS PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA // UN PROYECTO EN MARCHA

Un centro ayudará a adaptar pisos para discapacitados

• Una vivienda piloto accesible que se construye en BCN permitirá al paciente simular la vida cotidiana
• Los profesionales asesorarán sobre la tecnología más conveniente y sobre cómo obtener ayudas


José Mari Martín, en su casa de Barcelona, usa el PC con un ratón adaptado y un licornio en la cabeza.

Convivir con la tecnología

MÒNICA TUDELA
BARCELONA


Barcelona ultima las obras de un centro pionero para mejorar la calidad de vida de personas con disminución. Se trata de un piso piloto totalmente adaptado, iniciativa de la Asociación de Parálisis Cerebral (Aspace), que permitirá a los pacientes con lesiones cerebrales, trastornos de motricidad y enfermedades degenerativas simular la vida cotidiana y probar recursos tecnológicos que pueden ayudar a hacer su vida más fácil: intercomunicadores, sistemas para abrir puertas, interfaces para usar el ordenador, sillas electrónicas y grúas para moverse por la casa, por citar algunos ejemplos.
"El piso simulará todo el entorno en el que la persona hace la vida cotidiana. Se trata de ver al paciente en una situación real para ver qué tipo de ayuda técnica necesita", explica Sandra Millet, logopeda de Aspace. El piso estará en la calle de Numància, esquina Déu i Mata, y se espera que esté terminado a mediados o finales de mayo.
El objetivo es acercar a las personas con disminución a las nuevas tecnologías. "Nos sorprenderíamos al ver cómo una persona con discapacidad puede llegar a ser autónoma con ayudas técnicas", dice Mercè Basses, subdirectora de Aspace.

UNA CASA COMO EJEMPLO
Para construir este espacio, la asociación ha tomado como fuente de inspiración la casa de Joaquín Romero, un arquitecto técnico que quedó parapléjico a causa de la esclerosis múltiple y que decidió adaptarse él mismo la vivienda con todo tipo de innovaciones tecnológicas. "Cuando vimos su casa quedamos muy sorprendidos y comprobamos que eso era lo que nos hacía falta", comenta Basses.
B&J Adaptaciones, la empresa de obras accesibles fundada por Joaquín, ha diseñado el proyecto del piso piloto, tanto la distribución como la habilitación. "Al hacer la casa hemos intentado que estuviera integrada. No queríamos que una casa adaptada fuera un espacio raro o desagradable", explica Romero. En sus palabras, "el piso será una extensión de la propia Aspace, un lugar donde los especialistas, en cierta manera, recetarán tecnología".
El equipo que trabajará en el nuevo piso estará formado por una trabajadora social, una fisioterapeuta, una terapeuta ocupacional y una logopeda. Conjuntamente valorarán qué necesidades tiene el paciente y le aconsejarán, una tarea que actualmente llevan a cabo en sus instalaciones de Montjuïc. "Por ejemplo, en el centro habrá puertas que se abrirán de cuatro formas distintas, para ver cuál es la que necesita cada persona", explica Sandra Millet.
Una vez determinadas las necesidades, el centro también asesorará a las familias sobre dónde pueden comprar los productos (algunos deben pedirse en el extranjero) y de qué ayudas y subvenciones disponen para conseguirlos. "Lo más habitual es que los particulares lleguen derivados por el médico, los equipos de atención psicopedagógica o las escuelas", explica Laura Majó, trabajadora social de Aspace.

CONCIERTO PARA RECAUDAR FONDOS
Para poner en marcha el piso, Aspace ha contado con ayudas de Benestar y Família, Laboratorios Esteve y la Fundación Ravá, entre otras instituciones. Toshiba, por su parte, ha cedido equipos y tecnología (portátiles, Tablet PC y Pocket PC) y con la UPC se ha llegado a un acuerdo de investigación.
Para recaudar fondos para el piso adaptado, además, el 10 de mayo Aspace celebrará un concierto en el Teatre Nacional de Catalunya, con Manu Guix, Mònica Green, Beth y Àngel Llàtzer, entre otros artistas.


Iniciativas para mejorar la calidad de vida // EL EJEMPLO DE UN LUCHADOR

Convivir con la tecnología

Joaquín Romero quedó parapléjico y él mismo decidió equipar su hogar con los últimos avances


MÒNICA TUDELA
BARCELONA

La casa de Joaquín Romero parece el camarote de un barco. Un timón de madera oscura colgado en la pared de la habitación. Un salvavidas junto a la cabecera de la cama. Lámparas metálicas y la figurita de un marinero. Y hasta una plaquita metálica en el baño con la inscripción "sala de máquinas". "La navegación me fascina. Siempre he hecho deporte y me encanta el mar", explica este arquitecto técnico. Una guía metálica atraviesa el techo de su casa, desde la habitación hasta el baño. Es el lugar por donde se desplaza la grúa que le ayuda a moverse y a ir de un lugar a otro. De la cama al baño. O a la silla de ruedas eléctrica.

La esclerosis múltiple
Joaquín quedó parapléjico a causa de la esclerosis múltiple, una enfermedad que le detectaron cuando tenía 23 años. Ahora tiene 36. "Hasta hace tres años hacía una vida normal y trabajaba en varios despachos como aparejador. Yo siempre quise andar entre andamios y en la obra, pero al final no ha sido posible", explica. "Cuando llegaron los brotes de la enfermedad y vimos que me afectaba a las manos, lo hablé con mis hermanos y fuimos a un neurólogo. Le pedimos que nos lo contara todo bien claro", añade.
Lo que el médico le explicó fue que podía quedar parapléjico, que podía sufrir ceguera temporal, que sus manos irían perdiendo capacidades y que hasta tendría problemas para respirar. Que quizá podría quedar tetrapléjico.
"Una vez asimilamos todo eso, decidimos ir al ataque", explica Joaquín. Al ataque quiere decir que Joaquín echó mano de sus hermanos --son cuatro, todos ingenieros-- y decidió adaptar su casa, en la calle de la Mare de Déu del Coll, en Barcelona, para, pese a su discapacidad, poder vivir con independencia.
Estudiaron la distribución, instalaron una grúa eléctrica con una tecnología que ellos mismos perfeccionaron y que le permite levantarse de la cama, vestirse, ducharse e ir al baño solo. Automatizaron toda la casa: persianas, luces, televisión, teléfonos, timbres. Y crearon un programa informático de control de entorno con el que Joaquín maneja todos los elementos de una forma sencilla desde una pantalla.
"Teníamos dos opciones: una asistenta o automatizar la casa. Y optamos por esto último", cuenta. "También tuvimos en cuenta que yo todavía puedo utilizar las manos pero que, con el tiempo, quizá sólo pueda usar la boca. Hay que pensar en el futuro, aunque no sé cómo voy a acabar", añade.
La cosa no quedó ahí. Después de haber adaptado la casa, Joaquín y su hermano Borja decidieron crear B&J Adaptaciones, una empresa especializada en obras y accesibilidad. "Como tuvimos que aprenderlo todo para mi caso, ahora ayudamos y asesoramos", narra. B&J incluso fabrica productos para discapacitados con tecnología propia. Su casa ha servido de ejemplo para el piso adaptado que la Asociación de Parálisis Cerebral inaugurará en breve.

"Tengo más amigos"
Joaquín domina la tecnología al dedillo. No sólo la utiliza para trabajar, sino que también la usa en sus ratos de ocio. Junto a la cama tiene un ordenador, una webcam, un DVD, un teclado, un auricular y un micro, un proyector y una pantalla desplegable. "Para la gente con alguna discapacidad la tecnología aplicada al ocio es muy importante", dice. "Todo el mundo dice que los discapacitados pierden amigos. En mi caso es al revés. Ha mejorado la calidad y la cantidad de mis amistades. Tengo más tiempo y, lo que es más importante, tengo más claro en qué aprovecharlo", sentencia.




Fuente:El Periódico de Catalunya. 25/04/04

Origen: http://www.mayorgoma.com/a/topic.asp?TOPIC_ID=2305