| 22 de marzo de 2005 | |||||
Investigadores del Instituto de Inmunología del Hospital Universitario Riks y la Universidad de Oslo, en Noruega, han demostrado que las células madre adultas de la médula ósea pueden diferenciarse en células nerviosas cuando se implantan en embriones de pollo. Según el estudio, que se publica hoy en la edición electrónica de Proceedings of the National Academy of Sciences, dentro del embrión, las células madre tienen más posibilidades de desarrollarse en otros tipos de células, si bien en los adultos su capacidad es más limitada. Las células madre hematopoyéticas han sido propuestas como una posible fuente de células neuronales para su uso en la reparación de lesiones cerebrales. No obstante, investigaciones previas habían mostrado una baja tasa de diferenciación neuronal y no habían ofrecido evidencias definitivas de fenotipo neuronal. Para comprobar el potencial neurogénico de las células madre hematopoyéticas, los investigadores, coordinados por Olafur Sigurjonsson, implantaron células hematopoyéticas CD34+ procedentes de médula ósea humana en lesiones en la médula de embriones de pollo en desarrollo y realizaron un seguimiento de su diferenciación mediante un sistema de electrofisiología e inmunohistoquímica. Los resultados mostraron que las células derivadas de la población implantada expresaban los marcadores neuronales NeyN y MAP2 en niveles significativamente elevados. Asimismo, se comprobó que estas células tenían una citoarquitectura neuronal, axones en las raíces ventrales y diversos segmentos en longitud en la sustancia blanca medular. Por último, contaban con propiedades de las membranas y características potenciales de sinapsis espontánea de neuronas funcionalmente integradas. La diferenciación en células neuronales estaba acompañada de una pérdida de la expresión de células CD34.
El análisis detallado mediante el uso de un microscopio confocal no mostró signos de heterocarionos y las células humanas nunca expresaron un antígeno específico del pollo, lo que sugiere que la fusión con las células del animal no es probable. "Nuestra investigación concluye que el microentorno en la regeneración de la médula ósea del embrión del pollo estimula a una proporción significativa de células hematopoyéticas humanas para que se diferencien en células neuronales con todas sus propiedades. Esto puede ofrecer una nueva herramienta para la producción de grandes cantidades de células neuronales a partir de la médula ósea del propio paciente", ha explicado Sigurjonsson. Asimismo, ha resaltado que la fusión con las células del huésped es poco probable, y si ocurriera, las células híbridas tendrían que perder la expresión de al menos un marcador específico del pollo y, probablemente, un número significativo de cromosomas para mantener la apariencia nuclear de las células humanas. Aun más, el grado de fusión debería ser necesariamente mucho mayor que el que se produce cuando no se realiza ninguna maniobra para promover la fusión. Varias investigaciones han mostrado que las células madre procedentes de la médula ósea no se fusionan con las células que proceden de este y otros tejidos, o bien se fusionan con escasa frecuencia. De hecho, las células madre mesenquinales de la médula ósea de ratones implantadas en embriones de pollos no se fusionan con las células de este último animal. |
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EFE
En el
embrión, las células madre tienen un mayor
repertorio de
tipos de células potenciales,
pero en los adultos esa capacidad es más limitada, recuerdan
los
científicos para destacar la relevancia del hallazgo, que,
en su
opinión, podría abrir vías en la
investigación para favorecer "la
reparación de zonas cerebrales dañadas".
En el estudio, publicado en el último
número de la
revista científica 'Proceedings of the National Academy of
Sciences'
(PNAS), participaron investigadores diversos procedentes de distintos
departamentos de la Universidad de Oslo, dirigidos por el doctor Joel
C.Glover. En el interior del hueso humano están las llamadas
células madre
hematopoyéticas (HSC), encargadas de la formación
de las
células de la
sangre, con la misión de reabastecer constantemente al
cuerpo
con
sangre nueva y células inmunes, se recuerda en el
artículo. En su investigación, los científicos
recopilaron
células madre
hematopoyéticas del interior de huesos adultos y
posteriormente
las
implantaron en la espina dorsal que estaba en
desarrollo en una
serie de embriones de pollo. Sorprendentemente, esas células empezaron a
expresar marcadores
genéticos indicativos de células neuronales,
y
alrededor del 10% de las mismas mostraban características de
neuronas motoras. Con estos resultados, los investigadores sugieren que este
descubrimiento podría proporcionar una vía para
el
desarrollo de células nerviosas nuevas a partir de
células madre del interior óseo de los
pacientes. Anteriormente, las células madre
hematopoyéticas
habían sido propuestas
como fuente potencial de células neuronales para solucionar
daños
cerebrales, pero los estudios previos mostraban un
bajo nivel
de diferenciación neuronal y se carecía de
evidencias
definitivas de fenotipos neuronales.