01 de diciembre de
2004
Clara
Simón Vázquez
Las células madre
adultas que se usan son seguras
Los ensayos
clínicos con células madre adultas cada vez son
más numerosos y se centran en la regeneración cardiaca,
ósea, de la córnea y del tejido de cicatrización.
El riesgo teratogénico de
las células madre existe tanto con las embrionarias como con las
adultas, "pero después de trasplantar células madre
adultas a ratones inmunodeficientes no hemos detectado ningún
problema de este tipo", ha explicado Catherine Verfaillie, directora
del Instituto de Células Madre de la Universidad de Minnesota,
que participa en el Simposio Europeo de Medicina Regenerativa, que se
celebra en la Fundación Ramón Areces, de Madrid.
Christof Stamm, del Departamento de
Cirugía de la Universidad de Rostock, en Alemania, ha comentado
que en sus trabajos en que se han implantado células de
médula ósea a más de 200 ratones y a 40 sujetos no
se ha constatado ningún proceso de este tipo, "ya que las
células adultas empleadas son seguras y no han producido este
proceso".
La investigadora ha puntualizado
que el tiempo medio en el que pueden aparecer tumores después
del implante de células madre embrionarias es de seis meses y
"nosotros hemos visto que en ratones a los que se les han implantado
células madre adultas, después de un seguimiento de unos
dos años, lo que equivale a unos 80 en el hombre, no se han
desarrollado tumores".
Experiencia
previa
En este sentido, Damián
García Olmo, de la Unidad de Terapia Celular del Hospital La
Paz, de Madrid, y uno de los organizadores del simposio, ha explicado
que las células madre adultas empleadas en los ensayos
clínicos son seguras y pasan todos los controles.
De hecho, Jesús San Miguel,
del Hospital Universitario de Salamanca, ha recordado que el trasplante
de médula ósea se lleva haciendo más de 50
años y que no se han detectado estos problemas. El experto ha
recordado que existe una preocupación por parte de la comunidad
científica sobre el concepto que tienen los ciudadanos de las
células madre, "que son también adultas; gran parte de
los trabajos que se están haciendo con células madre son
con adultas".
San Miguel ha dicho que
España es uno de los países que tiene más
actividad en el campo de los trasplantes y que "para mantener ese papel
de liderazgo se deberían apoyar los ensayos clínicos. La
Organización Nacional de Trasplantes es un referente mundial y
se debería aprovechar este sistema para poder mantener
también el liderazgo en la investigación en medicina
regenerativa".
Felipe Prósper, de la
Universidad de Navarra, ha comentado que las investigaciones con
células madre adultas se centran en la regeneración de la
córnea, en el trasplante de condrocitos para regeneración
ósea, para células de la piel, el implante de melanocitos
para tratar el vitíligo y en la formación de nuevos vasos
para mejorar las úlceras varicosas.
Más
investigaciones
Manuel de Santiago, de la
Asociación Española de Bioética y Ética
Médica y otro de los organizadores del simposio, ha comentado
que el objetivo de la reunión es dar a conocer los trabajos que
se están llevando a cabo en esta materia, "puesto que las
células madre adultas han ido ganando terreno en el campo
clínico, ya que cada vez son más los trabajos que se
inician en la regeneración de diversos tejidos".
Control de la
diferenciación
Los trabajos de Catherine
Verfaillie, de la Unidad de Terapia Celular de la Universidad de
Minnesota, se centran en intentar optimizar el cultivo de
células MAPC, un tipo de células progenitoras adultas
pluripotentes. "Tenemos que aislar e identificar esas células y
saber si se encuentran en el hombre".
La investigadora ha comentado que
es necesario descifrar y conocer cómo se pueden diferenciar al
tipo celular deseado. Por el momento, sabemos cómo las MAPC se
pueden llegar a convertir en células del músculo liso y
del endotelio y que con diversas técnicas de
bioingeniería podemos conseguir que se transformen en
células propias de los vasos, tanto venosos como arteriales.
Resultados
clínicos
Christof Stamm, de la Universidad
de Rostock, en Alemania, trabaja en regeneración del miocardio
con células madre de la médula ósea. "Empezamos
los trabajos en 2001 y no hemos detectado ningún problema con la
inyección de células madre adultas procedentes de
médula ósea".
Los resultados preliminares de un
ensayo randomizado con 36 pacientes infartados sometidos a un by-pass
solo (18 sujetos) o en combinación con la inyección de
células madre (los otros 18 pacientes) sugieren una
mejoría significativa en los individuos que han sufrido un
infarto agudo de miocardio que han recibido tratamiento combinado,
puesto que mejoran con mayor rapidez la función cardiaca.
Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,567373,00.html