09 de diciembre de 2004
Elena Escala Sáenz. Chicago

Células madre
revierten el daño cerebral en ratones con EM
La inyección de células
madre neuronales consigue revertir el daño cerebral causado por
una forma de esclerosis múltiple en ratones, según un
trabajo presentado en la XC Reunión Anual de la
Asociación Americana de Radiología, celebrada en Chicago
(Estados Unidos).
La inyección de
células madre neuronales en ratones puede revertir el
daño cerebral producido por una enfermedad similar a la
esclerosis múltiple, según un estudio realizado por
especialistas del Departamento de Neurorradiología del Hospital
San Rafael, de Milán, en Italia, presentado en la XC
Reunión Anual de la Asociación Americana de
Radiología, celebrada en Chicago (Estados Unidos). El proceso de
reparación celular en las zonas afectadas fue monitorizado
mediante el uso de la resonancia magnética nuclear.
Los investigadores, coordinados
por Letterio Politi, emplearon partículas de hierro para
imprimir un sello en las células madre neuronales de ratones
adultos. Al interferir con el campo magnético, estas
partículas pueden ser detectadas por la resonancia
magnética. Después inyectaron las células en
ratones con encefalomielitis autoinmune experimental, una forma animal
de esclerosis múltiple (EM) que genera lesiones y
síntomas similares a la enfermedad en humanos.
Modelo similar
"Si bien no se trata de la misma
enfermedad, la encefalomielitis autoinmune experimental se parece a la
EM tanto en la progresión como en los síntomas y el
comportamiento. El daño en los tejidos es prácticamente
el mismo y el hecho de que las células madre neuronales consigan
reparar el tejido en animales hace pensar en la posibilidad de que los
resultados en humanos sean igual de buenos", ha explicado Politi.
Mediante la resonancia
magnética los autores pudieron observar el comportamiento de las
células trasplantadas, su migración a las zonas afectadas
y la reparación de la mielina desde el primer día tras la
inyección.
Monitorización
"La monitorización de la
migración de las células trasplantadas es esencial si
queremos adaptar este tratamiento a personas con EM. El desarrollo de
este método de control basado en la resonancia magnética
para identificar a las células sin recurrir a técnicas
invasivas supone un gran paso adelante en la aplicación de esta
terapia en humanos".
A pesar de los resultados, Politi
ha insistido en la necesidad de realizar nuevos estudios tanto en
modelos animales como con células madre humanas. "Conocemos el
potencial de estas células y tenemos grandes expectativas, pero
todavía desconocemos los posibles efectos adversos de su
aplicación. La monitorización con RM se convertirá
en un elemento imprescindible y permitirá conocer las
consecuencias del proceso de reparación celular cuando esta
terapia pueda empezar a experimentarse en humanos".
Origen: http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,568798,00.html