Regeneran axones que son
necesarios para el movimiento
voluntario
Investigadores
de la Universidad
de California en San Diego han mostrado por primera vez que la
regeneración de un tipo de fibra nerviosa que viaja entre el
cerebro y la médula espinal es necesaria para el movimiento
voluntario. El hallazgo, que se publica hoy en la edición
digital de la revista Proceedings of the National Academy of
Sciences, se desprende de un estudio en ratas en el que la
regeneración fue llevada a cabo en una zona cerebral
dañada.
Redacción
07/04/2009
El
tracto corticoespinal es una
colección masiva de fibras nerviosas llamadas axones que
portan señales del movimiento de la corteza cerebral a la
médula espinal. El movimiento cerebral se da a
través de la activación de la neurona motora
superior que reside en el lóbulo frontal del cerebro y
extiende su axón de la médula espinal a la
neurona motora inferior. Ésta envía su
axón fuera de las células musculares.
"Estudios previos en lesiones de médula espinal han mostrado
la regeneración de otros sistemas de fibras nerviosas que
contribuyen al movimiento, pero no habían confirmado de
forma convincente la regeneración del sistema
corticoespinal, que normalmente no responde al tratamiento", ha
afirmado Mark Tuszynski, coordinador del estudio, director del Centro
de Reparación Neuronal de la Universidad de California y
neurólogo del Sistema de Salud de Veteranos de San Diego.
Además, Tuszynski ha añadido que sin la
regeneración de los axones corticoespinales es cuestionable
si la recuperación funcional podría ser
alcanzable en humanos. A pesar de que la recuperación
funcional en los animales no ha sido evaluada, según el
nuevo estudio se consigue la regeneración del sistema
corticoespinal en la localización de la lesión.
Los científicos han logrado la regeneración
corticoespinal mediante ingeniería genética de
las neuronas dañadas para sobreexpresar receptores de un
tipo de factor de crecimiento del sistema nervioso llamado factor
neurotrófico derivado del cerebro. El factor de crecimiento
fue conducido al lugar de la lesión cerebral en las ratas
dañadas. Allí, los axones, que en ese momento
expresaron trkB (el receptor para el factor neurotrófico
derivado del cerebro), fueron capaces de responder al factor de
crecimiento y regenerarse en el lugar de la lesión. En
ausencia de la sobreexpresión de trkB, esta
regeneración no tuvo lugar.
En Alzheimer
El trabajo parte de otro estudio del laboratorio de Tuszynski, que la
revista Nature Medicine
publicó en febrero, que informaba de que el factor
neurotrófico derivado del cerebro también tiene
potencial como terapia para reducir la pérdida de neuronas
en la enfermedad de Alzheimer.
Fuente: Diario
Médico