
El estudio de los receptores de cannabinoides CB2, presentes
tanto en el sistema inmune como en las células defensivas
del sistema nervioso (microgliales), ha permitido a un equipo de la
Universidad Complutense de Madrid desarrollar un fármaco que
estimula la acción del citado receptor y logra disminuir las
manifestaciones de la encefalomielitis autoinmune experimental.
Los resultados, logrados en modelo animal, frenan en más de
un 50 por ciento la pérdida neuronal y suponen un impulso a
las investigaciones en enfermedades neurodegenerativas como la
esclerosis múltiple. El estudio, que se publica en el
último número de Journal of Biological Chemistry,
tenía como objetivo mejorar el conocimiento de los efectos,
ya conocidos, de los cannabinoides en el freno de los
síntomas y el avance de este tipo de patologías.
Los investigadores tenían en mente el desarrollo de un
fármaco que fuera capaz de actuar obviando los efectos
psicoactivos de la planta de marihuana (Cannabis sativa); para ello, se
centraron en el receptor de cannabinoides CB2 y abandonaron el trabajo
con CB1, responsable de estos efectos psicoactivos.
Menor pérdida neuronal
Ismael Galve, del Departamento de Bioquímica y
Biología Molecular de la Facultad de Ciencias
Químicas de la Complutense, ha coordinado una
investigación que "basa sus conclusiones en el papel de
estos receptores en la encefalomielitis autoinmune experimental,
enfermedad que reproduce algunos de los procesos y síntomas
típicos de la esclerosis múltiple".
Los resultados han confirmado que la administración
de un fármaco estimulador de la acción del
receptor CB2 disminuye las manifestaciones de la enfermedad y frena en
cifras superiores al 50 por ciento la pérdida neuronal
producida por la enfermedad.
Refuerzo inmunitario
El grupo de Galve señala, además, otro hallazgo:
la estimulación del receptor CB2 no sólo
disminuye la activación excesiva de las células
cerebrales encargadas de la defensa del sistema nervioso, sino que
"también reduce el aporte de nuevas células
defensivas que, procedentes de la médula ósea, se
infiltran desde el torrente sanguíneo y actúan
como refuerzos de las células del sistema nervioso".
El coordinador del trabajo ha explicado que "el resultado es importante
porque el fármaco es capaz de actuar sobre un animal que ya
ha desarrollado la patología; aun así, hemos
logrado disminuir los síntomas y hemos puesto freno a la
pérdida neuronal".
Estos datos, sumados a los antecedentes aportados por estudios previos,
"confirman el papel del sistema cannabinoide endógeno en el
origen de la encefalomielitis autoinmune experimental y su posible
aplicación en el tratamiento de la esclerosis
múltiple".
Ismael Galve se muestra convencido de que la función del
receptor CB2 en la regulación de la respuesta neuroinmune
coincide con la vía elegida por otras investigaciones que se
desarrollan en la actualidad: "El estudio de un uso
hipotético de fármacos cannabinoides en el
tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas puede aportar
resultados muy positivos".
Estudios con la clínica como meta
La investigación de Ismael Galve, realizada en
colaboración con el Instituto de Investigación de
Neurociencia de Lyon, en Francia, y la compañía
farmacéutica Pharmos, ha hallado también aspectos
específicos de la interacción entre el sistema
nervioso y el inmunitario, una clave que, según Galve, puede
explicar el proceso de neurodegeneración tanto en modelo
animal como en humano.
En este sentido, el bioquímico ha pedido tiempo:
"Aún estamos en fase de investigación animal y,
en referencia a la clínica, sólo hemos validado
que algunos de los componentes observados en los modelos animales
también existen en muestras de origen humano".
Por el momento no existen estudios realizados sobre pacientes con este
modelo, un paso que llegará "pero que es complicado de dar".
Sí existen trabajos "sobre el efecto de los cannabinoides en
humanos con compuestos que activan diferentes receptores, pero
aún no hay en desarrollo clínico
ningún cannabinoide específico para el receptor
CB2".