En la
esclerosis
múltiple (EM) "la sustancia gris está
dañada desde el principio; el principal mecanismo del
daño no son las placas, que explican menos de la mitad de
este daño. Debemos estudiar el mecanismo del daño
de la sustancia gris, fuera de las placas clásicas, para que
se pueda aplicar al tratamiento de la enfermedad".
Patricia Morén. Barcelona, 19/02/2009
Así
ha resumido el
investigador Pablo Villoslada los principales hallazgos de uno de sus
nuevos estudios. Se publica en el último número
de Archives of Neurology y se hizo en la Universidad de Navarra, donde
Villoslada ha trabajado hasta su reciente incorporación al
Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer,
en Barcelona.
Según ha recordado, hasta ahora la comunidad
científica asumía que la causa de la
degeneración tanto de la sustancia blanca como de la gris
eran las placas de EM. Ése ha sido el paradigma conceptual
imperante hasta hoy en esta entidad y que el estudio de su grupo ha
contribuido a cambiar.
¿Cómo? Los investigadores han estudiado el
cerebro de 50 pacientes con EM, de unos diez años de
evolución -correspondientes al primer tercio de
evolución de la enfermedad-, con resonancia
magnética (RM) y volumetría. La
combinación de ambas técnicas ha permitido
procesar la imagen, separar la sustancia gris de la blanca y analizar
el volumen en centímetros cúbicos de cada una. El
objetivo ha sido estudiar la atrofia de la sustancia gris en el
córtex occipital y el ganglio geniculado lateral e intentar
cuantificarla por el corte de los nervios que atraviesan las placas
características de la EM.
Hasta ahora se pensaba que las placas que se relacionaban con el
adelgazamiento de la sustancia gris de la vía visual eran
las que se localizaban en las radiaciones ópticas. Sin
embargo, el estudio ha mostrado lo siguiente: "Cuando lo cuantificamos,
vimos que, de toda la atrofia que
había en la sustancia gris de la vía
óptica, sólo el 30 por ciento se debía
al corte de los nervios en la placa; el otro 70 por ciento
no se daña por esta causa", según Villoslada.
Diferentes estudios señalan que el daño
podrían explicarlo cierta inflamación, mecanismos
de excitotoxicidad y pérdida de sinapsis, aunque "realmente
nos falta mucho por conocer sobre qué está
dañando la sustancia gris", ha dicho. Lo que sí
se ha visto, al haber seleccionado a sujetos con una
evolución no muy larga de EM, es que la sustancia gris
está dañada desde el inicio.
Hallazgos y trascendencia
En otros estudios, Villoslada y sus colaboradores han obtenido los
mismos hallazgos con otras técnicas, como la
espectroescopía, la transferencia de
magnetización y la dimensión fractal, ideada por
su grupo y que permite estudiar el grado de complejidad
topológica de un objeto, en este caso el cerebro. Los
resultados de los trabajos demuestran que la EM "está
generalizada en todo el cerebro, se manifiesta a través de
un daño difuso y afecta a la sustancia gris y no
sólo a la blanca", ha añadido.
Y pueden tener interés para mejorar los tratamientos
actuales que actúan sobre la sustancia blanca, donde la
inflamación es mucho mayor, mientras que ésta es
más sutil en la gris, donde son menos efectivos. De hecho,
el deterioro de la gris puede ser importante desde el punto de vista de
respuesta terapéutica subóptima y secuelas en
pacientes con formas progresivas de EM.
Por su trascendencia, el último estudio ha sido objeto de un
editorial firmado por Olaf Stüve, del V.A. North Texas Health
Care System, y otros autores.
Villoslada irá
al Cibek
Pablo Villoslada ha llegado al 'Idibaps' con parte de su grupo de la
CUN
y está contratando a más científicos
para formar su nuevo equipo de investigación, que
constará de unos diez miembros de todo el mundo. En su nueva
etapa en el Idibaps continuará con su línea de
investigación en inflamación cerebral y en EM.
Más adelante el suyo será uno de los equipos que
se instalarán en el Centro de Investigación
Biomédica Esther Koplowitz (Cibek), que ahora se
está edificando. Junto a su actividad como investigador,
también asumirá parte de la actividad asistencial
de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital
Clínico de Barcelona, junto a Albert Saíz y
Francesc Graus, ha informado el propio Villoslada.
El principal daño presente en la esclerosis
múltiple no está causado por las placas, como se
creía hasta ahora; sólo explican el 30 por ciento
de la degeneración. Además, se ha visto que la
sustancia gris está dañada desde el principio,
según un estudio en Archives of Neurology.
Fuente:
Diario
Médico