01
de junio de 2004

Clara
Simón
Faltan
10 años para conocer el potencial de las células madre
Catherine
Verfaillie es una de las mayores expertas en el campo de la
investigación con células madre. Descubrió que las
adultas tenían mayor pluripotencialidad de lo que se pensaba y
sus trabajos se centran en Parkinson, diabetes, hepatopatías y
enfermedades vasculares.
Hasta dentro de cinco o diez
años no sabremos exactamente qué tipo de célula se
adapta mejor a un tratamiento concreto de una enfermedad, según
explicó ayer Catherine Verfaillie, directora del Instituto de
Células Madre de la Universidad de Minnesota, que ha pronunciado
la XXXVI Lección Conmemorativa Jiménez Díaz, en la
Fundación del mismo nombre.
"Tenemos experiencia con
células madre adultas de médula ósea para el
tratamiento de la córnea, de la piel y otras patologías.
Nadie ha detectado teratomas o tumores si se inyectan células
madre adultas, efecto que sí se puede dar con las embrionarias.
Por eso, parecen más seguras las adultas".
Además, otra ventaja que
tienen las adultas es que se pueden utilizar las propias de un
paciente, a no ser que se encuentre en un estado muy deteriorado. Con
las embrionarias la situación es más compleja. No
obstante, Verfaillie ha insistido en que hay que esperar para valorar
el beneficio terapéutico de los dos tipos celulares.
Líneas
de investigación
Sus trabajos se centran en las
posibilidades de las células madre pluripotenciales de
médula ósea para el tratamiento del Parkinson, diabetes,
hepatopatías, enfermedades vasculares y degenerativas.
Además, ha demostrado que dichas células tienen un gran
potencial de división, tal y como publicó en Nature.
En los últimos siete
años se han escrito entre 500 ó 600 informes que indican
que las células madre adultas son más pluripotenciales de
lo que previamente se creía, lo que ha hecho que surja el
término de la plasticidad de las células madre.
La mayor parte de estos trabajos se
centran en el trasplante de células de médula ósea
en ratones en estudios prospectivos y el trasplante de médula
ósea en humanos retrospectivos.
Catherine
Verfaillie explica su línea de trabajo en células madre
Con respecto a los trabajos en terapia
celular en cardiopatías, ha indicado que se trata de buenos
ensayos, en los que se ha visto que se mejora la función
cardiaca, "aunque no se sabe cómo se produce esa
recuperación. Parece que no se regenera el miocardio, pero que
sí se promueve la formación de nuevos vasos".
En las enfermedades del sistema
nervioso central la situación es más complicada, puesto
que los datos conseguidos en el laboratorio distan de los de la
clínica. "Todavía no se conoce qué células
hay que administrar y de qué forma para mejorar la
función cerebral".
Según la experta, las
enfermedades que más se beneficiarán será las
genéticas, la diabetes y las cardiopatías. En cuanto a la
diabetes, ninguna investigación ha conseguido desarrollar nuevos
islotes. Cuando se consigan en el laboratorio se podrá llevar a
la clínica.
Verfaille, que ya intervino hace
dos años en la Lección Ortiz de Landázuri, en la
Universidad de Navarra (ver DM del 29-V-2002), ha dicho que el coste de
la investigación con células embrionarias o adultas es
similar, "aunque las embrionarias cuestan unos 4.500 euros, mientras
que las adultas se obtienen de voluntarios".
La controversia de las
células madre traspasa el campo de la investigación, "ya
que es un tema discutido en campañas electorales".
Posibilidades
futuras
No se sabe qué sucede con
los telómeros de las células madre trasplantadas. Hay que
recordar que los telómeros de los animales clonados son
más largos, lo que hace que se acelere el envejecimiento. Pero,
según ha explicado Catherine Verfaillie, de la Universidad de
Minnesota, también habrá que esperar para ver qué
sucede.
No obstante, en el caso de que las
células trasplantadas envejezcan con rapidez, una opción
es repetir el tratamiento. Además, "si se cultivan las
células madre en el laboratorio se podrían hacer
pequeñas modificaciones genéticas que eviten estas
alteraciones no deseadas".
Verfaillie se ha mostrado muy cauta
en valorar los resultados de la investigación con células
madre. Ha insistido en que, aunque se llevan estudiando más de
diez años, aún quedan muchas cuestiones por perfilar y
por conocer.
Según comentó ayer en
la conferencia magistral que impartió en la Fundación
Jiménez Díaz, de Madrid, no cabe duda de que la terapia
celular es el futuro y los resultados de los trabajos sobre la
biología de las células madre harán que se mejoren
los fármacos y demás herramientas terapéuticas que
se emplearán para resolver distintas enfermedades.
Origen: http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,491410,00.html