Entrevista
a Ramón Cacabelos, director del Centro de Investigación
Biomédica EuroEspes
«No
queremos que los nutracéuticos sean considerados
fármacos»
22 de abril de 2004
MÓNICA G. SALOMONE
El mercado de los nutracéuticos apunta a una clara
expansión. Tal vez por este motivo, las definiciones y los
conceptos andan un tanto revueltos. Desde quien sostiene que basta con
añadir a los productos comerciales sustancias que aporten un
claro beneficio para la salud, hasta los que defienden el uso de
técnicas fármaco-genómicas para garantizar que ese
efecto tiene sentido. Ramón Cacabelos, director del Centro de
Investigación Biomédica EuroEspes (CIBE), forma parte de
esta última categoría.
Ramón
Cacabelos es neuropsiquiatra, director del Centro de
Investigación Biomédica EuroEspes (CIBE), en A
Coruña, una clínica privada -con un 5% de capital
público- especializada en enfermedades neurodegenerativas como
el Alzheimer y el Parkinson. En el CIBE también se investiga
-1600 contribuciones científicas en una década,
según su director-, y fruto de esa investigación son seis
productos patentados que se comercializan desde el año pasado en
farmacias españolas a través de la empresa Ebiotec. Son
nutracéuticos, compuestos que Cacabelos define como «a
medio camino» entre los productos naturales que ofrecen los
herbolarios y los fármacos. Cacabelos opina que la demanda de
este tipo de productos será cada vez mayor.
¿Cómo
definiría un nutracéutico?
Es un
producto natural con acción terapéutica. Es decir,
está a medio camino entre los fármacos, que se obtienen
en su mayoría por síntesis química, y los
productos de herbolario. Así se definen los nutracéuticos
en el mercado internacional desde hace 20 años. Nosotros
comercializamos siete; son todos productos biotecnológicos no
desnaturalizados y derivados del mar.
¿Qué
significa no desnaturalizados?
Pues que
están igual que en la naturaleza. Nosotros purificamos las
proteínas [el principio activo], pero no las modificamos. Por
ejemplo, algunos de los alimentos que comemos tienen las
proteínas que nosotros comercializamos, pero al cocer ese
alimento se desnaturaliza la proteína. Nosotros ponemos la
proteína a disposición del que la consume, pero sin
desnaturalizarla.
¿Dónde
interviene la biotecnología?
En el
proceso de biotransformación, en los métodos que se
siguen hasta obtener el producto. Se trata de eliminar sustancias que
interfieren mediante métodos y procedimientos que no
desnaturalizan la proteína aunque sí transforman la
materia prima. Además nuestros productos ejercen una
acción genómico-específica.
Hábleme
de sus productos.
Nuestros
nutracéuticos son productos biológicos naturales con un
perfil definido, sirven para eso y no para otra cosa. La mayoría
son lipoproteínas. Nuestro liderazgo es en sistema nervioso:
hiperlipemias, enfermedades neurodegenerativas... Trabajamos en tres
líneas principales: inmunopotenciadores, como Biodefensor;
hipolipemiantes, como Lipoesar; y mineralizantes. Biodefensor es una
lipoproteína con gran efecto sobre el sistema inmune. Lipoesar
es una de las cabezas de serie de la empresa; hoy es el único
producto biotecnológico con acción
antiarteriosclerótica del mercado internacional: por cada tres
meses de tratamiento con Lipoesar el tamaño de la placa de
ateroma se reduce en un 10%. Los mineralizantes son productos
extraídos de diferentes fuentes naturales a los que se
añaden minerales y vitaminas con acción
terapéutica.
¿Por
qué no es un fármaco Lipoesar, por ejemplo?
No tiene
porqué serlo. Se diferencia muy bien de un medicamento. Los
medicamentos son sustancias químicas con una acción
definida; la mayoría son de síntesis, y tienen efectos
secundarios que nunca tienen los nutracéuticos. Por eso no
queremos que los nutracéuticos sean considerados
fármacos; sería meterlos en un cajón al que no
pertenecen.
¿Es
más eficaz Lipoesar que otros fármacos
antiarterioscleróticos hoy en uso?
No hay
ningún fármaco específico hoy día contra la
arteriosclerosis. Por tanto Lipoesar es ahora el producto más
documentado contra esta enfermedad.
¿Cómo
se han desarrollado sus productos?
Muchos
son fruto de nuestra propia investigación. Lo que hacemos es
centrarnos en los principales problemas de salud. Por ejemplo, la
patología cerebrovascular; ¿qué moléculas
tenemos cerca que nos permitan actuar ahí? Aquí lo que
tenemos al lado es el mar... Lipoesar en concreto sale de un estudio
epidemiológico que analiza qué segmento de la
población tiene menos colesterol. Observamos que viven en las
costas e hicimos un estudio de los productos que consumían.
Después pasamos a los ensayos con animales. Todo el desarrollo
de nuestros productos sigue el criterio de la FDA [Food and Drug
Administration; organismo estadounidense que aprueba los
fármacos y productos de consumo alimentario] y la normativa
europea en cuanto a investigación clínica y
preclínica.
¿Cuánto
tiempo tardan en sacar un producto al mercado?
En diez
años hemos sacado seis patentes.
¿Publican
sus resultados en revistas científicas?
Por
supuesto, está todo publicado.
¿Está
la legislación española bien preparada para acoger los
nutracéuticos?
No. La
legislación española los califica como complementos
nutricionales, pero nosotros le ponemos el sello de
nutracéutico. Hay que establecer una clarísima frontera
entre los productos de herbolario y los nutracéuticos, y los
fármacos. En herbolario se venden productos naturales que no
tienen por qué tener una indicación terapéutica.
Los nutracéuticos son sustancias biológicas con
acción terapéutica. Los fármacos tienen
acción terapéutica, pero no tienen ese carácter
biológico. Es decir, los nutracéuticos están a
medio camino, no puedes poner en el mismo saco al perejil seco y a los
nutracéuticos.
¿Recuerda
el caso BioBac [un producto clandestino que se anunciaba como
anticancerígeno y con acción contra el virus del sida,
retirado por el ministerio de Sanidad en 2002]? ¿Qué
opina usted?
Es un
producto bastante bien documentado. También hay estudios serios,
oficiales, que afirman que tiene actividad, y creo que hay que
confrontarlos con los que dicen que no la tiene y darle una salida
honrosa al producto. Y yo no estoy a favor ni en contra del Biobac,
sólo digo que hay que analizar la documentación con una
mentalidad limpia, evaluar el producto con rigor. Si funciona, bien, y
si no, pues no; pero no hay que criminalizarlo.
¿A
qué se refiere cuando afirma que sus productos son
'genómico-específicos'?
Hoy
estamos en el inicio de la nutrigenómica. Lo que nosotros
hacemos es investigar cómo un perfil genético determinado
se relaciona con una enfermedad. Hoy se conocen decenas de genes
implicados en la hipercolesterolemia, con el Parkinson, con la
obesidad... y podemos saber cómo el genoma de cada uno
predispone a la enfermedad. Nosotros diseñamos fármacos
para colectivos de personas predispuestas, o para curarles si ya tienen
la enfermedad. Esto es inaplazable: hoy el 30% de los fármacos
que se administran no sólo no hacen nada, sino que hacen
daño. Por eso dentro de cinco años la FDA impondrá
la farmacogenómica para determinados fármacos.
Pero
no significa que sus productos actualmente en venta estén
adaptados al genoma de cada persona, ¿no?
Nosotros
trabajamos el uso de los nutracéuticos orientados a las
caracterísiticas del genoma de cada persona.
Pero
para eso haría falta un diagnóstico genético
personalizado...
Nosotros
tenemos caracterizado el genoma de nuestros pacientes.
ALGO
MÁS QUE UN MERCADO
La
biotecnología contribuirá a que los nutracéuticos
desplacen a muchos fármacos de síntesis, defiende
Ramón Cacabelos.
La
definición que hace Ramón Cacabelos de
'nutracéutico' no coincide con la de otros expertos, que los
equiparan más bien a los llamados 'alimentos funcionales'. Para
Cacabelos, los nutracéuticos tienen una clara vocación
terapéutica, están indicados para una dolencia concreta,
y de hecho se venden en farmacias y no en supermercados. La diferencia
básica con los fármacos estaría en el
carácter estrictamente natural de los nutracéuticos, y en
la ausencia -sólidamente demostrada, según Cacabelos- de
efectos secundarios. Además, en Ebiotec tienen a gala que a sus
productos se aplica siempre un estudio de 'farmacogenómica', de
forma que la acción de cada nutracéutico estaría
adaptada al genoma de cada individuo. No obstante hoy por hoy no es
posible llevar dicho enfoque a la práctica, puesto que nadie que
vaya a una farmacia a comprar un nutracéutico de Ebiotec tiene
su genoma caracterizado.
En
cualquier caso, Cacabelos no duda de que el mercado de los
nutracéuticos tiene un futuro dorado. Según los datos de
este neuropsiquiatra, que transcurrió gran parte de sus
años de formación en Japón, entre el 10% y el 20%
del mercado de productos relacionados con la salud en ese país
son nutracéuticos. En Alemania y en Estados Unidos ese
porcentaje es del 6%, pero Cacabelos asegura que crecerá de
forma imparable. Por lo pronto, los nutracéuticos de Ebiotec, de
venta en farmacias desde el año pasado, están teniendo
«muy buena acogida, porque son productos muy bien
documentados», afirma Cacabelos. «Creemos que es la
tendencia, cada vez habrá menos productos de síntesis y
más biotecnológicos».
Y
Euroespes pretende ser pionero. El centro tiene una plantilla de unas
260 empleados, de los que el 40% son investigadores, según su
director. En la última década han publicado «unas
1600 contribuciones científicas», dice Cacabelos.
Fuente:
http://www.consumaseguridad.com/web/es/sociedad_y_consumo/2004/04/22/11947.php
RAMÓN CACABELOS: "LA RESPUESTA A LAS ENFERMEDADES ESTÁ EN
LA NATURALEZA"
Nutracéutica,
Genómica, Farmacogenómica, Diagnóstico molecular,
Biotecnología... Son los nombres de algunas de las ciencias del
futuro sobre las que ya hoy trabaja el Grupo EuroEspes, una empresa
española que dirige el doctor Ramón Cacabelos y que en
sus pocos años de vida -algo más de 10- ha hecho
más de 1.500 contribuciones a la ciencia en el ámbito del
diagnóstico precoz de las enfermedades neurodegenerativas, la
prevención de éstas y otras patologías, la
elaboración de fármacos adaptados a las necesidades de
cada paciente y la obtención de productos naturales
-especialmente alimentos- con actividad terapéutica para
prevenir y tratar enfermedades mediante procesos de
transformación biotecnológica.
El pasado 21
de septiembre se conmemoró el Día Mundial del Alzheimer,
una enfermedad neurodegenerativa que sufren ya 25 millones de personas
en todo el mundo -de ellas más de medio millón en nuestro
país- y que, según las investigaciones realizadas en la
última década, está relacionada con los defectos
genéticos de cada persona. Pues bien, en España, contamos
con uno de los grupos líderes a nivel mundial que más ha
investigado la relación del Alzheimer con la genética
personal y su identificación precoz y, por tanto, la forma de
prevenirlo y tratarlo individualmente cuando se manifiesta. Se trata
del grupo de científicos que dirige el doctor Ramón
Cacabelos en el Grupo EuroEspes, creado hace ahora once años en
La Coruña. Breve tiempo en el que, sin embargo, estos
investigadores españoles han logrado -en colaboración con
científicos europeos, americanos y japoneses- ser los primeros
del mundo en demostrar que el genoma de los enfermos de Alzheimer es
diferente al del resto de la población en un 30-60%. Un
descubrimiento importante porque permite identificar de forma precoz a
las personas susceptibles de padecerlo -especialmente, los familiares
de primera y segunda generación del enfermo- y, al conocer el
riesgo, prevenir con años de adelanto la enfermedad para
retrasar o impedir su manifestación.
Claro que
éste es sólo uno de los proyectos en los que están
trabajando Cacabelos y su equipo. Hoy su trabajo va mucho más
allá y se desarrolla también en otras áreas
novedosas como la Nutracéutica, la Biotecnología, la
Farmacogenómica, la Genómica y el Diagnóstico
Molecular. Y en todas ellas su empresa está entre las pioneras a
nivel mundial.
EMPRESA
PIONERA
La innovadora
aventura empresarial que dirige hoy el doctor Ramón Cacabelos
comenzaría en 1992 con la constitución en La
Coruña de la primera empresa privada española para el
desarrollo de centros de excelencia en Neurociencia: EuroEspes. Una
empresa que contaría inicialmente con un Centro Médico
para el tratamiento de pacientes con problemas psiquiátricos
-especialmente las patologías degenerativas del cerebro- y,
dentro del mismo, el Instituto para enfermedades del Sistema Nervioso
Central, centro especializado dedicado en exclusiva al estudio,
prevención y tratamiento del Alzheimer. Un centro que es
actualmente la institución española con mayor
producción científica en neurociencias y mantiene
acuerdos de colaboración con centros especializados y
universidades de diversos países europeos, Estados Unidos y
Japón.
Con el tiempo
Euroespes abriría una segunda área, la de
Informática, especializada en Bioinformárica,
Telecomunicaciones y servicios de apoyo a las empresas.
La tercera
área, fruto de la labor investigadora llevada a cabo durante
más de 10 años, la representa Ebiotec. Creada en Junio
del 2001, comenzó primero su trabajo en Osaka (Japón) y
Praga (República Checa) siendo presentada en sociedad el pasado
mes de Junio en Madrid. Se trata de una empresa dedicada a la
investigación y desarrollo de productos de alta
tecnología aplicada a la salud y a la alimentación animal
y humana estructurada en cuatro áreas de actividad:
Biotecnología, Genética, Farmacogenómica y
Productos Industriales.
En el
área de Biotecnología se encuadran los trabajos de
investigación y desarrollo en Inmunología Molecular, la
Simetría de flujo y la Analítica.
En el
área de Genética se encuadran los trabajos de
investigación y desarrollo en Citogenética,
Genética Molecular y Genómica así como los Kits
Genéticos.
En
Farmacogenómica se encuadran los Biochips, el desarrollo
farmacológico, el Screening primario y los ensayos
clínicos.
Y en la de
Productos Industriales los Nutracéuticos (nutrientes de origen
alimentario específicamente diseñados tanto para seres
humanos como para animales ), los bioproductos y la
liolifilización industrial.
En todo caso,
la actividad principal de este laboratorio hoy es desarrollar
-utilizando la más alta biotecnología- productos
nutracéuticos de origen natural -en concreto, marino y vegetal-
que se puedan utilizar para mejorar la salud y la nutrición
animal y humana y prevenir enfermedades en ambas especies.
Hay que
agregar que el laboratorio creado por el doctor Cacabelos -con un 100%
de capital español, por cierto- es el primero en el mundo que ha
aplicado el Diagnóstico Molecular -es decir, el análisis
de genes de susceptibilidad o mutaciones mendelianas- a enfermedades
del sistema nervioso central. Asimismo, es la primera empresa
española que creó un banco de genes para enfermedades
neurológicas y la primera en el mundo en patentar un kit
genético para la detección de la enfermedad de Alzheimer.
Este kit permite la identificación de marcadores
genéticos asociados con el riesgo a desarrollar Alzheimer
así como formas familiares de la enfermedad, lo que permite el
diagnóstico y tratamiento precoz de este mal.
Por otro
lado, los científicos de Ebiotec han sido los primeros del mundo
en diseñar una estrategia multifactorial para el tratamiento de
las demencias degenerativas y vasculares. También han sido los
primeros en demostrar que la respuesta terapéutica en el
Alzheimer es genotipo-dependiente. Para ello se han aprovechado los
últimos conocimientos existentes sobre el genoma humano y se han
utilizado técnicas de farmacogenómica a fin de
desarrollar nuevos medicamentos y estrategias terapéuticas a
medida del paciente según sus necesidades y defectos
genéticos.
"Las
variaciones genéticas que existen entre las personas -explica
Cacabelos- son una limitación fundamental para los tratamientos
farmacológicos que se utilizan actualmente en el manejo de las
enfermedades del sistema nervioso central. Cada persona reacciona de
forma diferente a un mismo fármaco. De ahí que Ebiotec
también desarrolle su trabajo en el área de la
Farmacogenómica, es decir, que investigue y desarrolle
tratamientos específicos adaptados a las particularidades
genéticas de cada paciente. Entendemos que individualizar los
tratamientos en función de las peculiaridades genéticas
de cada persona es la base sobre la que se podrá avanzar en el
tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y otras muchas".
Actualmente
este laboratorio está trabajando en programas para el estudio de
la respuesta terapéutica -basada en la Farmacogenómica-
en hipertensión, dislipemias, hipercolesterolemia,
hipertrigliceridemia y diabetes así como sobre la influencia de
estas enfermedades sobre el envejecimiento cerebral. Asimismo,
está desarrollando chips de ADN para el análisis de miles
de genes que se expresan en el cerebro y que potencialmente
podrían ser responsables de enfermedades degenerativas,
neurológicas y psiquiátricas.
NUTRACÉUTICA,
EL ALIMENTO COMO MEDICAMENTO
Ebiotec es
además la empresa española líder en el campo de la
Nutracéutica, a la que dedica el 50% de su capital investigador.
De hecho, es propietaria de patentes de proceso para la
fabricación de productos nutracéuticos de origen marino y
vegetal.
¿Y
qué es la Nutracéutica? Pues, de manera simple, se puede
definir como una nueva especialidad biotecnológica que se
caracteriza por identificar alimentos y productos naturales que posean
actividad terapéutica para el tratamiento y/o prevención
de enfermedades específicas o que mejoren el funcionamiento
global del organismo. De algún modo, podría definirse
como el "uso del alimento como medicamento".
Es decir, los
componentes de los productos nutracéuticos se extraen de
alimentos y vegetales de gran valor nutricional que demuestran tener
propiedades medicinales de carácter fisiológico,
preventivo o curativo.
"Los
principios activos de los productos con los que trabajamos -afirma
Cacabelos- han demostrado tener numerosas propiedades. Y así,
unos reducen eficazmente los niveles de colesterol y
triglicéridos en sangre, otros aumentan las defensas naturales,
algunos disminuyen los niveles de ácido úrico, los hay
que protegen el hígado y varios más tienen actividad
antioxidante, optimizan la capacidad cognitiva, ralentizan el
envejecimiento celular, suponen un aporte proteico, favorecen la
actividad y metabotrófica o regulan el metabolismo".
El doctor
Cacabelos asevera que los bioproductos elaborados por Ebiotec son
realmente efectivos en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares,
inmunodepresión, desnutrición, envejecimiento, trastornos
de la memoria, deterioro de las funciones cognitivas, accidentes
cerebrovasculares y alteraciones del metabolismo lipídico.
A ese
respecto cabe añadir que uno de los nutracéuticos
biomarinos más relevantes de Ebiotec es LipoEsar un compuesto
lipoproteico extraído de un tipo de pescado marino parecido a la
sardina que se captura en el Atlántico norte y se elabora
mediante procesos biotecnológicos no desnaturalizantes. Es
más, se trata de la primera lipoproteína de origen marino
con propiedades hipolipemiantes y antiarterioscleróticas que se
comercializa a nivel mundial. "Sus principios bioactivos -nos
diría el doctor Cacabelos- poseen propiedades específicas
en la regulación del metabolismo lipídico que ayudan a
mantener los niveles de grasas en sangre dentro de la normalidad.
Además, su actividad antioxidante evita la formación de
radicales libres y los procesos de perioxidación lipídica
que dañan y envejecen los tejidos. También es un poderoso
agente antiarteriosclerótico con capacidad reductora del
tamaño de las placas de ateroma que estrechan las arterias. No
hace falta añadir la importancia que esto tiene para prevenir
y/o tratar enfermedades cardiovasculares que son una de las dolencias
más habituales en las sociedades desarrolladas. Es más,
se trata de un producto que aporta al organismo proteínas,
materia grasa natural, minerales, vitaminas y aminoácidos".
Otro de los
nutracéuticos de origen marino que comercializa Ebiotec es
Biodefensor otra lipoproteína que contribuye a aumentar las
defensas orgánicas frente a la acción de agentes
infecciosos externos. Se trata de un producto que actúa
positivamente en situaciones de inmunodepresión provocada por la
fatiga orgánica, el estrés, los estados depresivos o
situaciones de inmunodeficiencia.
En cuanto a
los nutracéuticos vegetales destaca el Biokin,
básicamente extraído de la semilla de la Chenopodium
Quinoa, un cereal ampliamente consumido en los Andes desde hace
más de 3.000 años que poseen un alto contenido proteico.
Se recomienda en situaciones de déficit, anemia, astenia, madres
lactantes y debilidad senil, entre otras.
Los otros
productos que están comercializándose son el Arosin M -un
mineralizante natural-, la Proteocolamina, el KinoFolato. el
KinoFerrato , el BioFolin-Ferro y el Animon-los cinco productos
hiperproteicos que combaten la anemia si bien complementados en cada
caso para otras deficiencias específicas- y el E-Mac-X,
vigorizante, regulador hormonal y promnésico.
"Uno de los
objetivos de Ebiotec -finalizaría diciéndonos
Ramón Cacabelos- es mejorar las condiciones nutricionales de los
pacientes al tiempo que se previenen o tratan de forma natural
diferentes enfermedades. Y aseguro que cada uno de los once productos
nutracéuticos que actualmente producimos cumplen
satisfactoriamente con ese objetivo".
Consultado
por último sobre las razones que le llevaron a buscar en los
productos naturales la solución a las enfermedades en lugar de
centrarse en principios activos se síntesis como los grandes
laboratorios de la industria farmacéutica, su respuesta fue
clara:
-"Tengo claro
que la respuesta a las enfermedades está en la Naturaleza, no en
los productos químicos de síntesis. Y si la industria
farmacéutica se centra en ellos es porque esos son patentables y
los alimentos no".
Laura Jimeno
Muñoz
Ebiotec,
investigación puntera con sello español
Ebiotec es un
laboratorio perteneciente al Grupo EuroEspes que dirige el doctor
Ramón Cacabelos y que se creó en 2001 aunque no se
presentó oficialmente en España hasta junio pasado.
Actualmente dispone de sedes en La Coruña, Madrid, Praga
(República Checa) y Osaka (Japón). Aprovechando el
trabajo previo llevado a cabo por el Centro de Investigación
Biomédica del grupo, el laboratorio trabaja en distintas
actividades, todas ellas orientadas a la consecución de
productos que permitan el diagnóstico precoz, la
prevención de enfermedades y el tratamiento individualizado de
las mismas. Para lo cual fabrica productos nutracéuticos de
origen natural elaborados y mejorados mediante la aplicación de
la más avanzada biotecnología que sirvan de base para la
mejora de la nutrición humana y animal. También investiga
en la búsqueda de marcadores predictivos que permitan
identificar el riesgo de padecer enfermedades asociadas a defectos
genómicos (que suponen el 80% de las patologías que se
desarrollan en la edad adulta), en el desarrollo de protocolos de
diagnóstico molecular basados en el ADN, en el desarrollo de
Kits genéticos para el diagnóstico precoz de enfermedades
neurodegenerativas como el Alzheimer, en el desarrollo de estrategias
terapéuticas individualizadas fundamentadas en los principios de
la Farmacogenómica, disciplina que trata de obtener medicamentos
adaptados a cada individuo según sus condiciones
genéticas y en el desarrollo de los principios de la
Nutrigenómica, ciencia que permite adaptar la
alimentación de cada individuo a las condiciones óptimas
de su genoma y que servirá de base para la creación de
programas preventivos que eviten que ese individuo padezca determinadas
enfermedades.
¿Quién
es Ramón Cacabelos?
El
currículo del doctor Ramón Cacabelos es de esos que,
simplemente, provocan admiración y una cierta dosis de envidia.
Además de creador y presidente del Grupo EuroEspes -al que
pertenece Ebiotec- es licenciado en Medicina por la Universidad de
Oviedo (1980), especialista en Neuropsiquiatría y experto en
enfermedades neurodegenerativas. Hasta 1987 desarrolló su
carrera en la universidad de la población japonesa de Osaka en
la que fue profesor, instructor científico de postgrado y jefe
del laboratorio de Psiconeuroendocrinología y
Neurocibernética. Posteriormente ha sido profesor en la
Universidad Complutense de Madrid, en la Universidad de Santiago de
Compostela, en la Universidad de Navarra y la Universidad de Nueva
York. Actualmente es catedrático de Biotecnología y
Genómica de la Universidad Camilo José Cela de Madrid,
director del Instituto para las Enfermedades del Sistema Nervioso
Central de La Coruña, presidente de la Asociación
Española de Neurogerontología y Neurogeriatría, y
coordinador de la European Dementia Network. Además ha dirigido
más de 80 proyectos de investigación, es miembro de 24
sociedades científicas, ha publicado 14 libros y ha recibido 10
premios y distinciones científicas nacionales e internacionales.
Fuente: http://www.dsalud.com/numero54_4.htm#