Entrevista a Ramón Cacabelos, director del Centro de Investigación Biomédica EuroEspes

«No queremos que los nutracéuticos sean considerados fármacos»


22 de abril de 2004
MÓNICA G. SALOMONE

El mercado de los nutracéuticos apunta a una clara expansión. Tal vez por este motivo, las definiciones y los conceptos andan un tanto revueltos. Desde quien sostiene que basta con añadir a los productos comerciales sustancias que aporten un claro beneficio para la salud, hasta los que defienden el uso de técnicas fármaco-genómicas para garantizar que ese efecto tiene sentido. Ramón Cacabelos, director del Centro de Investigación Biomédica EuroEspes (CIBE), forma parte de esta última categoría.

    

Ramón Cacabelos es neuropsiquiatra, director del Centro de Investigación Biomédica EuroEspes (CIBE), en A Coruña, una clínica privada -con un 5% de capital público- especializada en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. En el CIBE también se investiga -1600 contribuciones científicas en una década, según su director-, y fruto de esa investigación son seis productos patentados que se comercializan desde el año pasado en farmacias españolas a través de la empresa Ebiotec. Son nutracéuticos, compuestos que Cacabelos define como «a medio camino» entre los productos naturales que ofrecen los herbolarios y los fármacos. Cacabelos opina que la demanda de este tipo de productos será cada vez mayor.

¿Cómo definiría un nutracéutico?

Es un producto natural con acción terapéutica. Es decir, está a medio camino entre los fármacos, que se obtienen en su mayoría por síntesis química, y los productos de herbolario. Así se definen los nutracéuticos en el mercado internacional desde hace 20 años. Nosotros comercializamos siete; son todos productos biotecnológicos no desnaturalizados y derivados del mar.

¿Qué significa no desnaturalizados?

Pues que están igual que en la naturaleza. Nosotros purificamos las proteínas [el principio activo], pero no las modificamos. Por ejemplo, algunos de los alimentos que comemos tienen las proteínas que nosotros comercializamos, pero al cocer ese alimento se desnaturaliza la proteína. Nosotros ponemos la proteína a disposición del que la consume, pero sin desnaturalizarla.

¿Dónde interviene la biotecnología?

En el proceso de biotransformación, en los métodos que se siguen hasta obtener el producto. Se trata de eliminar sustancias que interfieren mediante métodos y procedimientos que no desnaturalizan la proteína aunque sí transforman la materia prima. Además nuestros productos ejercen una acción genómico-específica.

Hábleme de sus productos.

Nuestros nutracéuticos son productos biológicos naturales con un perfil definido, sirven para eso y no para otra cosa. La mayoría son lipoproteínas. Nuestro liderazgo es en sistema nervioso: hiperlipemias, enfermedades neurodegenerativas... Trabajamos en tres líneas principales: inmunopotenciadores, como Biodefensor; hipolipemiantes, como Lipoesar; y mineralizantes. Biodefensor es una lipoproteína con gran efecto sobre el sistema inmune. Lipoesar es una de las cabezas de serie de la empresa; hoy es el único producto biotecnológico con acción antiarteriosclerótica del mercado internacional: por cada tres meses de tratamiento con Lipoesar el tamaño de la placa de ateroma se reduce en un 10%. Los mineralizantes son productos extraídos de diferentes fuentes naturales a los que se añaden minerales y vitaminas con acción terapéutica.

¿Por qué no es un fármaco Lipoesar, por ejemplo?

No tiene porqué serlo. Se diferencia muy bien de un medicamento. Los medicamentos son sustancias químicas con una acción definida; la mayoría son de síntesis, y tienen efectos secundarios que nunca tienen los nutracéuticos. Por eso no queremos que los nutracéuticos sean considerados fármacos; sería meterlos en un cajón al que no pertenecen.

¿Es más eficaz Lipoesar que otros fármacos antiarterioscleróticos hoy en uso?

No hay ningún fármaco específico hoy día contra la arteriosclerosis. Por tanto Lipoesar es ahora el producto más documentado contra esta enfermedad.

¿Cómo se han desarrollado sus productos?

Muchos son fruto de nuestra propia investigación. Lo que hacemos es centrarnos en los principales problemas de salud. Por ejemplo, la patología cerebrovascular; ¿qué moléculas tenemos cerca que nos permitan actuar ahí? Aquí lo que tenemos al lado es el mar... Lipoesar en concreto sale de un estudio epidemiológico que analiza qué segmento de la población tiene menos colesterol. Observamos que viven en las costas e hicimos un estudio de los productos que consumían. Después pasamos a los ensayos con animales. Todo el desarrollo de nuestros productos sigue el criterio de la FDA [Food and Drug Administration; organismo estadounidense que aprueba los fármacos y productos de consumo alimentario] y la normativa europea en cuanto a investigación clínica y preclínica.

¿Cuánto tiempo tardan en sacar un producto al mercado?

En diez años hemos sacado seis patentes.

¿Publican sus resultados en revistas científicas?

Por supuesto, está todo publicado.

¿Está la legislación española bien preparada para acoger los nutracéuticos?

No. La legislación española los califica como complementos nutricionales, pero nosotros le ponemos el sello de nutracéutico. Hay que establecer una clarísima frontera entre los productos de herbolario y los nutracéuticos, y los fármacos. En herbolario se venden productos naturales que no tienen por qué tener una indicación terapéutica. Los nutracéuticos son sustancias biológicas con acción terapéutica. Los fármacos tienen acción terapéutica, pero no tienen ese carácter biológico. Es decir, los nutracéuticos están a medio camino, no puedes poner en el mismo saco al perejil seco y a los nutracéuticos.

¿Recuerda el caso BioBac [un producto clandestino que se anunciaba como anticancerígeno y con acción contra el virus del sida, retirado por el ministerio de Sanidad en 2002]? ¿Qué opina usted?

Es un producto bastante bien documentado. También hay estudios serios, oficiales, que afirman que tiene actividad, y creo que hay que confrontarlos con los que dicen que no la tiene y darle una salida honrosa al producto. Y yo no estoy a favor ni en contra del Biobac, sólo digo que hay que analizar la documentación con una mentalidad limpia, evaluar el producto con rigor. Si funciona, bien, y si no, pues no; pero no hay que criminalizarlo.

¿A qué se refiere cuando afirma que sus productos son 'genómico-específicos'?

Hoy estamos en el inicio de la nutrigenómica. Lo que nosotros hacemos es investigar cómo un perfil genético determinado se relaciona con una enfermedad. Hoy se conocen decenas de genes implicados en la hipercolesterolemia, con el Parkinson, con la obesidad... y podemos saber cómo el genoma de cada uno predispone a la enfermedad. Nosotros diseñamos fármacos para colectivos de personas predispuestas, o para curarles si ya tienen la enfermedad. Esto es inaplazable: hoy el 30% de los fármacos que se administran no sólo no hacen nada, sino que hacen daño. Por eso dentro de cinco años la FDA impondrá la farmacogenómica para determinados fármacos.

Pero no significa que sus productos actualmente en venta estén adaptados al genoma de cada persona, ¿no?

Nosotros trabajamos el uso de los nutracéuticos orientados a las caracterísiticas del genoma de cada persona.

Pero para eso haría falta un diagnóstico genético personalizado...

Nosotros tenemos caracterizado el genoma de nuestros pacientes.
 


ALGO MÁS QUE UN MERCADO      

La biotecnología contribuirá a que los nutracéuticos desplacen a muchos fármacos de síntesis, defiende Ramón Cacabelos.  
 
La definición que hace Ramón Cacabelos de 'nutracéutico' no coincide con la de otros expertos, que los equiparan más bien a los llamados 'alimentos funcionales'. Para Cacabelos, los nutracéuticos tienen una clara vocación terapéutica, están indicados para una dolencia concreta, y de hecho se venden en farmacias y no en supermercados. La diferencia básica con los fármacos estaría en el carácter estrictamente natural de los nutracéuticos, y en la ausencia -sólidamente demostrada, según Cacabelos- de efectos secundarios. Además, en Ebiotec tienen a gala que a sus productos se aplica siempre un estudio de 'farmacogenómica', de forma que la acción de cada nutracéutico estaría adaptada al genoma de cada individuo. No obstante hoy por hoy no es posible llevar dicho enfoque a la práctica, puesto que nadie que vaya a una farmacia a comprar un nutracéutico de Ebiotec tiene su genoma caracterizado.
En cualquier caso, Cacabelos no duda de que el mercado de los nutracéuticos tiene un futuro dorado. Según los datos de este neuropsiquiatra, que transcurrió gran parte de sus años de formación en Japón, entre el 10% y el 20% del mercado de productos relacionados con la salud en ese país son nutracéuticos. En Alemania y en Estados Unidos ese porcentaje es del 6%, pero Cacabelos asegura que crecerá de forma imparable. Por lo pronto, los nutracéuticos de Ebiotec, de venta en farmacias desde el año pasado, están teniendo «muy buena acogida, porque son productos muy bien documentados», afirma Cacabelos. «Creemos que es la tendencia, cada vez habrá menos productos de síntesis y más biotecnológicos».

Y Euroespes pretende ser pionero. El centro tiene una plantilla de unas 260 empleados, de los que el 40% son investigadores, según su director. En la última década han publicado «unas 1600 contribuciones científicas», dice Cacabelos.


Fuente: http://www.consumaseguridad.com/web/es/sociedad_y_consumo/2004/04/22/11947.php



RAMÓN CACABELOS: "LA RESPUESTA A LAS ENFERMEDADES ESTÁ EN LA NATURALEZA"


Nutracéutica, Genómica, Farmacogenómica, Diagnóstico molecular, Biotecnología... Son los nombres de algunas de las ciencias del futuro sobre las que ya hoy trabaja el Grupo EuroEspes, una empresa española que dirige el doctor Ramón Cacabelos y que en sus pocos años de vida -algo más de 10- ha hecho más de 1.500 contribuciones a la ciencia en el ámbito del diagnóstico precoz de las enfermedades neurodegenerativas, la prevención de éstas y otras patologías, la elaboración de fármacos adaptados a las necesidades de cada paciente y la obtención de productos naturales -especialmente alimentos- con actividad terapéutica para prevenir y tratar enfermedades mediante procesos de transformación biotecnológica.

El pasado 21 de septiembre se conmemoró el Día Mundial del Alzheimer, una enfermedad neurodegenerativa que sufren ya 25 millones de personas en todo el mundo -de ellas más de medio millón en nuestro país- y que, según las investigaciones realizadas en la última década, está relacionada con los defectos genéticos de cada persona. Pues bien, en España, contamos con uno de los grupos líderes a nivel mundial que más ha investigado la relación del Alzheimer con la genética personal y su identificación precoz y, por tanto, la forma de prevenirlo y tratarlo individualmente cuando se manifiesta. Se trata del grupo de científicos que dirige el doctor Ramón Cacabelos en el Grupo EuroEspes, creado hace ahora once años en La Coruña. Breve tiempo en el que, sin embargo, estos investigadores españoles han logrado -en colaboración con científicos europeos, americanos y japoneses- ser los primeros del mundo en demostrar que el genoma de los enfermos de Alzheimer es diferente al del resto de la población en un 30-60%. Un descubrimiento importante porque permite identificar de forma precoz a las personas susceptibles de padecerlo -especialmente, los familiares de primera y segunda generación del enfermo- y, al conocer el riesgo, prevenir con años de adelanto la enfermedad para retrasar o impedir su manifestación.
Claro que éste es sólo uno de los proyectos en los que están trabajando Cacabelos y su equipo. Hoy su trabajo va mucho más allá y se desarrolla también en otras áreas novedosas como la Nutracéutica, la Biotecnología, la Farmacogenómica, la Genómica y el Diagnóstico Molecular. Y en todas ellas su empresa está entre las pioneras a nivel mundial.

EMPRESA PIONERA
La innovadora aventura empresarial que dirige hoy el doctor Ramón Cacabelos comenzaría en 1992 con la constitución en La Coruña de la primera empresa privada española para el desarrollo de centros de excelencia en Neurociencia: EuroEspes. Una empresa que contaría inicialmente con un Centro Médico para el tratamiento de pacientes con problemas psiquiátricos -especialmente las patologías degenerativas del cerebro- y, dentro del mismo, el Instituto para enfermedades del Sistema Nervioso Central, centro especializado dedicado en exclusiva al estudio, prevención y tratamiento del Alzheimer. Un centro que es actualmente la institución española con mayor producción científica en neurociencias y mantiene acuerdos de colaboración con centros especializados y universidades de diversos países europeos, Estados Unidos y Japón.
Con el tiempo Euroespes abriría una segunda área, la de Informática, especializada en Bioinformárica, Telecomunicaciones y servicios de apoyo a las empresas.
La tercera área, fruto de la labor investigadora llevada a cabo durante más de 10 años, la representa Ebiotec. Creada en Junio del 2001, comenzó primero su trabajo en Osaka (Japón) y Praga (República Checa) siendo presentada en sociedad el pasado mes de Junio en Madrid. Se trata de una empresa dedicada a la investigación y desarrollo de productos de alta tecnología aplicada a la salud y a la alimentación animal y humana estructurada en cuatro áreas de actividad: Biotecnología, Genética, Farmacogenómica y Productos Industriales.
En el área de Biotecnología se encuadran los trabajos de investigación y desarrollo en Inmunología Molecular, la Simetría de flujo y la Analítica.
En el área de Genética se encuadran los trabajos de investigación y desarrollo en Citogenética, Genética Molecular y Genómica así como los Kits Genéticos.
En Farmacogenómica se encuadran los Biochips, el desarrollo farmacológico, el Screening primario y los ensayos clínicos.
Y en la de Productos Industriales los Nutracéuticos (nutrientes de origen alimentario específicamente diseñados tanto para seres humanos como para animales ), los bioproductos y la liolifilización industrial.
En todo caso, la actividad principal de este laboratorio hoy es desarrollar -utilizando la más alta biotecnología- productos nutracéuticos de origen natural -en concreto, marino y vegetal- que se puedan utilizar para mejorar la salud y la nutrición animal y humana y prevenir enfermedades en ambas especies.
Hay que agregar que el laboratorio creado por el doctor Cacabelos -con un 100% de capital español, por cierto- es el primero en el mundo que ha aplicado el Diagnóstico Molecular -es decir, el análisis de genes de susceptibilidad o mutaciones mendelianas- a enfermedades del sistema nervioso central. Asimismo, es la primera empresa española que creó un banco de genes para enfermedades neurológicas y la primera en el mundo en patentar un kit genético para la detección de la enfermedad de Alzheimer. Este kit permite la identificación de marcadores genéticos asociados con el riesgo a desarrollar Alzheimer así como formas familiares de la enfermedad, lo que permite el diagnóstico y tratamiento precoz de este mal.
Por otro lado, los científicos de Ebiotec han sido los primeros del mundo en diseñar una estrategia multifactorial para el tratamiento de las demencias degenerativas y vasculares. También han sido los primeros en demostrar que la respuesta terapéutica en el Alzheimer es genotipo-dependiente. Para ello se han aprovechado los últimos conocimientos existentes sobre el genoma humano y se han utilizado técnicas de farmacogenómica a fin de desarrollar nuevos medicamentos y estrategias terapéuticas a medida del paciente según sus necesidades y defectos genéticos.
"Las variaciones genéticas que existen entre las personas -explica Cacabelos- son una limitación fundamental para los tratamientos farmacológicos que se utilizan actualmente en el manejo de las enfermedades del sistema nervioso central. Cada persona reacciona de forma diferente a un mismo fármaco. De ahí que Ebiotec también desarrolle su trabajo en el área de la Farmacogenómica, es decir, que investigue y desarrolle tratamientos específicos adaptados a las particularidades genéticas de cada paciente. Entendemos que individualizar los tratamientos en función de las peculiaridades genéticas de cada persona es la base sobre la que se podrá avanzar en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y otras muchas".
Actualmente este laboratorio está trabajando en programas para el estudio de la respuesta terapéutica -basada en la Farmacogenómica- en hipertensión, dislipemias, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia y diabetes así como sobre la influencia de estas enfermedades sobre el envejecimiento cerebral. Asimismo, está desarrollando chips de ADN para el análisis de miles de genes que se expresan en el cerebro y que potencialmente podrían ser responsables de enfermedades degenerativas, neurológicas y psiquiátricas.

NUTRACÉUTICA, EL ALIMENTO COMO MEDICAMENTO
Ebiotec es además la empresa española líder en el campo de la Nutracéutica, a la que dedica el 50% de su capital investigador. De hecho, es propietaria de patentes de proceso para la fabricación de productos nutracéuticos de origen marino y vegetal.
¿Y qué es la Nutracéutica? Pues, de manera simple, se puede definir como una nueva especialidad biotecnológica que se caracteriza por identificar alimentos y productos naturales que posean actividad terapéutica para el tratamiento y/o prevención de enfermedades específicas o que mejoren el funcionamiento global del organismo. De algún modo, podría definirse como el "uso del alimento como medicamento".
Es decir, los componentes de los productos nutracéuticos se extraen de alimentos y vegetales de gran valor nutricional que demuestran tener propiedades medicinales de carácter fisiológico, preventivo o curativo.
"Los principios activos de los productos con los que trabajamos -afirma Cacabelos- han demostrado tener numerosas propiedades. Y así, unos reducen eficazmente los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, otros aumentan las defensas naturales, algunos disminuyen los niveles de ácido úrico, los hay que protegen el hígado y varios más tienen actividad antioxidante, optimizan la capacidad cognitiva, ralentizan el envejecimiento celular, suponen un aporte proteico, favorecen la actividad y metabotrófica o regulan el metabolismo".
El doctor Cacabelos asevera que los bioproductos elaborados por Ebiotec son realmente efectivos en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, inmunodepresión, desnutrición, envejecimiento, trastornos de la memoria, deterioro de las funciones cognitivas, accidentes cerebrovasculares y alteraciones del metabolismo lipídico.
A ese respecto cabe añadir que uno de los nutracéuticos biomarinos más relevantes de Ebiotec es LipoEsar un compuesto lipoproteico extraído de un tipo de pescado marino parecido a la sardina que se captura en el Atlántico norte y se elabora mediante procesos biotecnológicos no desnaturalizantes. Es más, se trata de la primera lipoproteína de origen marino con propiedades hipolipemiantes y antiarterioscleróticas que se comercializa a nivel mundial. "Sus principios bioactivos -nos diría el doctor Cacabelos- poseen propiedades específicas en la regulación del metabolismo lipídico que ayudan a mantener los niveles de grasas en sangre dentro de la normalidad. Además, su actividad antioxidante evita la formación de radicales libres y los procesos de perioxidación lipídica que dañan y envejecen los tejidos. También es un poderoso agente antiarteriosclerótico con capacidad reductora del tamaño de las placas de ateroma que estrechan las arterias. No hace falta añadir la importancia que esto tiene para prevenir y/o tratar enfermedades cardiovasculares que son una de las dolencias más habituales en las sociedades desarrolladas. Es más, se trata de un producto que aporta al organismo proteínas, materia grasa natural, minerales, vitaminas y aminoácidos".
Otro de los nutracéuticos de origen marino que comercializa Ebiotec es Biodefensor otra lipoproteína que contribuye a aumentar las defensas orgánicas frente a la acción de agentes infecciosos externos. Se trata de un producto que actúa positivamente en situaciones de inmunodepresión provocada por la fatiga orgánica, el estrés, los estados depresivos o situaciones de inmunodeficiencia.
En cuanto a los nutracéuticos vegetales destaca el Biokin, básicamente extraído de la semilla de la Chenopodium Quinoa, un cereal ampliamente consumido en los Andes desde hace más de 3.000 años que poseen un alto contenido proteico. Se recomienda en situaciones de déficit, anemia, astenia, madres lactantes y debilidad senil, entre otras.
Los otros productos que están comercializándose son el Arosin M -un mineralizante natural-, la Proteocolamina, el KinoFolato. el KinoFerrato , el BioFolin-Ferro y el Animon-los cinco productos hiperproteicos que combaten la anemia si bien complementados en cada caso para otras deficiencias específicas- y el E-Mac-X, vigorizante, regulador hormonal y promnésico.
"Uno de los objetivos de Ebiotec -finalizaría diciéndonos Ramón Cacabelos- es mejorar las condiciones nutricionales de los pacientes al tiempo que se previenen o tratan de forma natural diferentes enfermedades. Y aseguro que cada uno de los once productos nutracéuticos que actualmente producimos cumplen satisfactoriamente con ese objetivo".
Consultado por último sobre las razones que le llevaron a buscar en los productos naturales la solución a las enfermedades en lugar de centrarse en principios activos se síntesis como los grandes laboratorios de la industria farmacéutica, su respuesta fue clara:
-"Tengo claro que la respuesta a las enfermedades está en la Naturaleza, no en los productos químicos de síntesis. Y si la industria farmacéutica se centra en ellos es porque esos son patentables y los alimentos no".

Laura Jimeno Muñoz



Ebiotec, investigación puntera con sello español
Ebiotec es un laboratorio perteneciente al Grupo EuroEspes que dirige el doctor Ramón Cacabelos y que se creó en 2001 aunque no se presentó oficialmente en España hasta junio pasado. Actualmente dispone de sedes en La Coruña, Madrid, Praga (República Checa) y Osaka (Japón). Aprovechando el trabajo previo llevado a cabo por el Centro de Investigación Biomédica del grupo, el laboratorio trabaja en distintas actividades, todas ellas orientadas a la consecución de productos que permitan el diagnóstico precoz, la prevención de enfermedades y el tratamiento individualizado de las mismas. Para lo cual fabrica productos nutracéuticos de origen natural elaborados y mejorados mediante la aplicación de la más avanzada biotecnología que sirvan de base para la mejora de la nutrición humana y animal. También investiga en la búsqueda de marcadores predictivos que permitan identificar el riesgo de padecer enfermedades asociadas a defectos genómicos (que suponen el 80% de las patologías que se desarrollan en la edad adulta), en el desarrollo de protocolos de diagnóstico molecular basados en el ADN, en el desarrollo de Kits genéticos para el diagnóstico precoz de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, en el desarrollo de estrategias terapéuticas individualizadas fundamentadas en los principios de la Farmacogenómica, disciplina que trata de obtener medicamentos adaptados a cada individuo según sus condiciones genéticas y en el desarrollo de los principios de la Nutrigenómica, ciencia que permite adaptar la alimentación de cada individuo a las condiciones óptimas de su genoma y que servirá de base para la creación de programas preventivos que eviten que ese individuo padezca determinadas enfermedades.



¿Quién es Ramón Cacabelos?
El currículo del doctor Ramón Cacabelos es de esos que, simplemente, provocan admiración y una cierta dosis de envidia. Además de creador y presidente del Grupo EuroEspes -al que pertenece Ebiotec- es licenciado en Medicina por la Universidad de Oviedo (1980), especialista en Neuropsiquiatría y experto en enfermedades neurodegenerativas. Hasta 1987 desarrolló su carrera en la universidad de la población japonesa de Osaka en la que fue profesor, instructor científico de postgrado y jefe del laboratorio de Psiconeuroendocrinología y Neurocibernética. Posteriormente ha sido profesor en la Universidad Complutense de Madrid, en la Universidad de Santiago de Compostela, en la Universidad de Navarra y la Universidad de Nueva York. Actualmente es catedrático de Biotecnología y Genómica de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, director del Instituto para las Enfermedades del Sistema Nervioso Central de La Coruña, presidente de la Asociación Española de Neurogerontología y Neurogeriatría, y coordinador de la European Dementia Network. Además ha dirigido más de 80 proyectos de investigación, es miembro de 24 sociedades científicas, ha publicado 14 libros y ha recibido 10 premios y distinciones científicas nacionales e internacionales.

Fuente: http://www.dsalud.com/numero54_4.htm#