Sonia Moreno - 06/09/2005

Una terapia celular podría ser útil en patologías autoinmunes


Una cascada molecular generada a partir del péptido intestinal vasoactivo puede derivar en células dendríticas de gran eficacia que sirvan como terapia celular de enfermedades autoinmunes. Así lo han demostrado investigadores españoles en un artículo que publica hoy PNAS.

El péptido intestinal vasoactivo (VIP, en siglas inglesas) induce un tipo de células dendríticas, llamadas reguladoras, que, a su vez, están implicadas en la aparición de las células T, encargadas de controlar la tolerancia inmunológica. El empleo de células dendríticas modificadas por la presencia del VIP podría dar lugar a una terapia celular para enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide o la esclerosis múltiple. Ésta sería, esquemáticamente, la principal conclusión de un trabajo realizado por investigadores españoles y estadounidenses que hoy publica Proceedings of the National Academy of Sciences.

El equipo de Mario Delgado, del Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en Granada, partía del conocimiento de que el VIP estaba implicado en la aparición de células T reguladoras, claves en los procesos de autoinmunidad; al profundizar en los mecanismos que explicaban esta relación, los científicos comprobaron que el péptido inducía al subtipo de células dendríticas que finalmente propiciaba la función reguladora de las células T.

La originalidad del trabajo de estos autores, que han contado con la colaboración de científicos de la Universidad de Sevilla y de la Universidad de Rutges, en Nueva Jersey, es que han empleado las células inducidas por VIP, en lugar del péptido en sí mismo, para tratar un modelo murino de artritis reumatoide y otro de esclerosis múltiple.

"Toda terapia farmacológica tiene posibles efectos secundarios, y el VIP es un vasodilatador que podría provocar cuadros de diarrea o de hipotensión, por ejemplo, en un hipotético paciente. Sin embargo, las células ofrecen un mecanismo que existe de forma natural en el organismo, y como serían recogidas del propio individuo tratado, se evitarían así los efectos adversos", explica Delgado.

Aplicación clínica
La aplicación clínica de este hallazgo consiste en tomar una muestra sanguínea del paciente y de ahí obtener los monocitos que se podrían transformar ex vivo en las células dendríticas. "Es una autoterapia celular que no produciría problemas inmunológicos y, además, al inducir células dendríticas específicas de la enfermedad a tratar, sólo se actuaría sobre los elementos moleculares que funcionan erróneamente".

El equipo de Delgado es el único que trabaja con células dendríticas inducidas con el péptido. Sus investigaciones se encuentran respaldadas económicamente por la Fundación Ramón Areces, el Fondo de Investigación Sanitaria y los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses.

(PNAS 2005; DOI:10.1073/pnas.0504484102).


Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/especialidades/inmunologia/es/desarrollo/557696.html