ANTONIO MADRIDEJOS
BARCELONA - 13-Noviembre-2009
Una agencia pública
condensará a
partir
de enero del 2010 las políticas de fomento, control y
difusión de la investigación en Catalunya que
hasta ahora estaban dispersas por tres instituciones llenas de siglas
(FCRI, ICREA y AGAUR). La nueva Agència de Recerca de
Catalunya (ARC) ganará también algunas funciones,
como la convocatoria de ayudas competitivas para grupos de
investigación y la formación de gestores de I+D,
según avanzó ayer el conseller
de Innovació, Universitats i Empresa, Josep Huguet.
La ARC, que estará dirigida por el economista Albert
Castellanos (Barcelona, 1977), pretende extraer el máximo
provecho de los recursos existentes y agilizar algunos procesos que
estaban repetidos. En el 2010 tendrá un presupuesto de 60
millones de euros –más que las tres instituciones
incluidas en su seno–, y mantendrá una plantilla
total de 70 profesionales. «No sumamos capacidades, sino que
las multiplicamos», dijo el conseller. En
la ARC, eso sí, no quedará englobada la red de
centros científicos de la Generalitat (ni los sueldos de los
investigadores).
ORGANIGRAMA DEFINITIVO / Los tres organismos que se
integrarán en la nueva agencia son la AGAUR
(Agència de Gestió de Ajuts Universitaris i de
Recerca), que gestiona becas de ciencia, entre otros aspectos; la FCRI
(Fundaciò Catalana per a la Recerca i la
Innovació), especializada en divulgación y
fomento de la investigación, e ICREA (Institució
Catalana de Recerca i Estudis Avançats), el exitoso programa
de captación de talentos –investigadores
consolidados que trabajan en el extranjero, por ejemplo–.
Además del nombre consolidado, ICREA y la AGAUR
mantendrán una autonomía dentro de la agencia,
pero la FCRI desaparecerá por completo. La
financiación pública tomará las
riendas en lugar de los patronos privados.
La agencia, según desgranó Huguet,
tendrá entre otros objetivos aumentar el número
de patentes que surgen de los centros científicos, acelerar
la transferencia de tecnología desde los laboratorios a las
empresas, reforzar los grupos que ya funcionan bien, seguir atrayendo
talento investigador al sistema catalán, fomentar la llegada
de mecenas privados al mundo de la ciencia y, en líneas
generales, facilitar el trabajo de los 24.000 investigadores que hay en
Catalunya.
Si se solventan unos pequeños asuntos legales y
estatutarios, la ARC podría empezar a funcionar en enero,
concluyó Huguet.
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