30 de marzo de 2005

DM. Nueva York

Monitorizan por primera vez la activación de las neuronas

Investigadores de la Universidad de Stanford, en California (Estados Unidos), han conseguido monitorizar el proceso de maduración neuronal en el pez cebra, lo que ofrece información básica para comprender las funciones de las neuronas desde su nacimiento hasta la edad adulta.

Hasta ahora los científicos pensaban que las neuronas necesitaban un largo periodo de aprendizaje antes de adoptar sus funciones adultas. Sin embargo, un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de Stanford, en California, (Estados Unidos), indica que las neuronas nacen con una idea muy clara de cuál será su proceso de desarrollo. El trabajo, que se publica en el último número de Neuron, ha sido desarrollado en el pez cebra.

Los investigadores, coordinados por Stephen Smith, estudiaron a un pez cebra cuando sus nervios ópticos estaban desarrollándose. Con la ayuda de un láser y de un microscopio de alta resolución pudieron monitorizar el proceso de maduración de estas neuronas en tiempo real.

"Monitorizamos cientos de neuronas en la reacción del cerebro que detecta las imágenes mientras mostrábamos al animal imágenes de plancton que come habitualmente y que se movía de izquierda a derecha", explica Smith.

Los autores esperaban encontrar que las neuronas recién nacidas reaccionaran a las distintas imágenes y redefinieran su papel con el tiempo de manera que siendo ya adultas sólo respondieran a las imágenes que se mueven en una dirección determinada de su campo visual. Sin embargo, en cuanto las neuronas maduraban lo suficiente como para localizar las imágenes, se activaban de manera específica cuando detectaban sólo un tipo de movimiento. Cuando la imagen se movía a la derecha o a la izquierda, una población distinta de neuronas se tornaban fluorescentes para indicar su actividad.

Monitorización
"Esta es la primera vez que ha sido posible la monitorización de las neuronas en una región completa del cerebro mientras se activan y desactivan en tiempo real. Los avances técnicos implicados en esta monitorización nos permitirán desarrollar nuevos experimentos que hasta ahora pensábamos que eran imposibles de realizar", señala Smith.

El trabajo también ha mostrado que las neuronas se toman su tiempo para crear el cableado o las redes neuronales en el cerebro. Las neuronas jóvenes desarrollan sus ramificaciones en todas las direcciones con la esperanza de que algunas de estas ramificaciones conecten con otras neuronas y formen una sinapsis estable que transfiera la información.

Conforme las neuronas maduran, algunas de estas ramificaciones forman una sinapsis estable, mientras que otras ramas se alejan y desaparecen. Este proceso de intento y error es el que establece la red de interconexión final en el cerebro.

"Gracias a las técnicas de imagen hemos podido ver la ramificación completa creada por cada neurona, cómo crecen y se retraen como si se tratara de las ramas de un árbol que son agitadas por el viento. Asimismo, hemos visto cómo algunas de estas ramas se van perdiendo. Por lo tanto, estamos observando un proceso dinámico que nadie había tenido la oportunidad de ver antes".

No obstante, el estudio de la maduración de las neuronas va más allá del pez cebra y su habilidad para distinguir el plancton que acostumbra a comer. "Probablemente este mismo proceso esté ocurriendo en nuestro cerebro todo el tiempo. Cuando la gente aprende nuevas habilidades o añade recuerdos a un cerebro muy denso, es necesario que se creen nuevas conexiones neuronales capaces de retener la información", indica Smith. Algunas enfermedades causadas por un fallo en las conexiones neuronales podrían beneficiarse de este hallazgo.

Protección en Alzheimer
Investigadores de la Universidad de California en Los Angeles (Estados Unidos) han demostrado que una dieta rica en ácido docosahexaenoico (DHA), un derivado del omega-3, retrasa significativamente la progresión de la enfermedad de Alzheimer en ratones. El hallazgo, que se publica en el último número de Journal of Neuroscience, indica que el DHA puede eliminar las placas amiloides que se forman en el cerebro. Los investigadores emplearon ratones con una enfermedad similar al Alzheimer a cuya alimentación añadieron DHA. "Tras pasar entre tres y cinco meses, el equivalente a varios años biológicos en humanos, los animales con una dieta rica en DHA tenían un 70 por ciento menos de placas amiloides en el cerebro", explica Greg Cole, coordinador del trabajo. Una investigación previa ya había mostrado que el DHA protege frente al daño en las regiones sinápticas en las que las células cerebrales se comunican.


Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,611932,00.html