-Utilice una agenda o una libreta.
Anote en un mismo lugar todas sus citas, recordatorios y haga una lista
de todo lo que debe hacer. Cuando haya acabado alguna tarea o quehacer,
márquelo con una cruz. Acostúmbrese a consultar la agenda
a diario, por ejemplo, primero por la mañana a una misma hora y
más tarde por la tarde para recordar el programa del día
siguiente.
-Cuando llame o reciba una llamada, apunte la fecha, la hora, con quién habló y un par de anotaciones sobre el tema de la conversación.
-Cuelgue un calendario grande familiar en un sitio bien visible (como la puerta de la nevera, por ejemplo), en donde todas las personas de la familia puedan apuntar sus tareas y actividades. Cuando ya se haya hecho alguna de las cosas apuntadas, márquela con una cruz.
-Utilice un reloj de pulsera con alarma para que avise de cosas que tiene que hacer. Este método resulta muy útil para aquellas personas que tienen que tomar medicamentos cada cierto intervalo de tiempo.
-Los aparatos electrónicos, como las agendas electrónicas personales, son efectivas para almacenar listas, apuntar las cosas que uno debe hacer, números de teléfono importantes y direcciones. O también puede probarse con herramientas organizadoras como ficheros u ordenadores portátiles.
-Coloque notas de recordatorio en lugares visibles de la casa o el lugar de trabajo.
-Guarde las cosas importantes en lugares indicados. Por ejemplo, tenga su agenda en la mesilla de noche o al lado del teléfono, las llaves en un cajón determinado o en un gancho al lado de la puerta. La coherencia y la rutina facilitan la tarea de recordar el lugar de las cosas.
-Cree una lista de la compra modelo con todas las cosas que normalmente necesita y haga varias copias. Antes de ir a comprar, repase la lista y marque los productos que se le han acabado.
-Intente mantener la calma cuando le falle la memoria. Es normal ponerse tenso o sentirse frustrado cuando se olvida o pierde algo, pero cuando hacemos eso, estamos pasando del modo de ‘resolución de problemas’ al modo de ‘angustia’, apunta el doctor LaRocca.
Adaptado de
MS and the Mind – Memory and Problem Solving, de Martha Jablow,
Asociación Nacional de EM de EE.UU. www.nationalmssociety.org