La marihuana
podría reducir los daños
neuronales
Cuanto
más investigan,
más evidencias hallan los científicos de la
Universidad del Estado de Ohio, en Estados Unidos, de que elementos
específicos de la marihuana pueden ser buenos para el
cerebro de los ancianos, ya que reduce la inflamación e
incluso posiblemente estimula la formación de nuevas
células cerebrales.
Redacción 20/11/2008
La investigación
sugiere que el desarrollo de un fármaco legal que contenga
ciertas propiedades similares a las que tiene la marihuana,
podría ayudar a prevenir o retrasar la aparición
del Alzheimer. Aunque no se conoce la causa exacta de la permanencia
del Alzheimer, se cree que la inflamación crónica
en el cerebro contribuye a su deterioro.
Algunas propiedades del nuevo fármaco podrían
parecerse a las del tetrahidrocannabinol, o THC, la principal sustancia
psicoactiva del cannabis, pero no tendría unos efectos tan
pronunciados. El THC une nicotina, alcohol y cafeína como
agentes que, con moderación, muestran protección
contra la inflamación en el cerebro que podría
traducirse en una mejor memoria en la vida.
"No se trata de que todo lo inmoral sea bueno para el futuro. Es
sólo que hay algunas sustancias que millones de personas
durante cientos de años han usado en billones de dosis, y
estamos indicando que hay una pequeña señal por
encima de todo el ruido", señala Gary Wenk, profesor de
psicología en la Universidad de Ohio e investigador
principal del estudio.
El trabajo de Went ya ha mostrado al THC como un fármaco
sintético que puede mejorar la memoria en animales. Ahora su
equipo está intentando hallar cómo
actúa exactamente en el cerebro.
La investigación más reciente en roedores indica
que al menos tres receptores en el cerebro se activan por este
fármaco sintético, que es similar a la marihuana.
Estos receptores son proteínas dentro del sistema
endocannabinoide del cerebro, que están involucrados en la
memoria, así como a otros procesos fisiológicos
asociados, como el apetito, el estado de ánimo o la
respuesta al dolor. Este estudio también muestra que los
receptores en este sistema pueden influir en la inflamación
del cerebro y la producción de nuevas neuronas o
células cerebrales.
"Cuando somos jóvenes, reproducimos neuronas y nuestra
memoria trabaja bien. Cuando vamos envejeciendo, el proceso desciende
lentamente, por lo que tenemos una disminución de la
formación de nuevas células. Necesitas que esas
células vuelvan y ayuden a formar conexiones, y descubrimos
que este THC puede influir en la creación de esas
células", explica Yannick Marchalant, coautor del estudio.
Marchalant presentó la investigación en el
encuentro de la Sociedad para la Neurociencia en Washington.
Conocer exactamente cómo algunos de estos compuestos
trabajan en el cerebro puede facilitar a las farmacéuticas
fijar sistemas específicos con agentes que
ofrecerán los mayores beneficios antienvejecimiento,
señala Wenk.
"¿La gente podría fumar marihuana para prevenir
la enfermedad de Alzheimer si la enfermedad está presente en
su familia? No podemos afirmar eso, pero podría realmente
funcionar. Lo que estamos diciendo es que parece que una sustancia
segura y legal que imita esas importantes propiedades de la marihuana
puede trabajar en los receptores del cerebro para prevenir el deterioro
en la memoria por la edad. Es realmente esperanzador", indica Wenk.
Una cosa queda clara con este estudio: una vez que el deterioro en la
memoria es evidente, el tratamiento no es efectivo. Reducir la
inflamación y preservar o generar neuronas
debería hacerse antes de que la pérdida de
memoria sea obvia", recalca Wenk.
Marchalant dirigió un estudio en ratones mayores usando un
fármaco sintético llamado WIN-55212-2 (WIN), que
no se usa en humanos porque su potencia induce efectos psicoactivos.
Los investigadores usaron una bomba bajo la piel para proporcionar a
los ratones una dosis constante de WIN durante tres semanas (una
pequeña dosis suficiente pata inducir efectos psicoactivos
en los animales). Un grupo de control no recibió la
sustancia. En los siguientes tests de memoria, los roedores tratados
mostraron mejores resultados en el aprendizaje y recuerdo de
cómo hallar la plataforma oculta (dentro de una piscina, los
roedores tenían que encontrar una plataforma oculta bajo la
superficie del agua).
Los investigadores continúan estudiando el papel del sistema
endocannabinoide en la regulación de la
inflamación y el desarrollo neuronal. Intentan identificar
los receptores que deberían ser activados para producir los
mayores beneficios en un nuevo fármaco. La meta final no es
recomendar el uso del THC en humanos para reducir el Alzheimer",
señala Marchalant. "Necesitamos hallar exactamente
qué receptores son más cruciales para desarrollar
fármacos que los activan específicamente.
Esperamos encontrar un componente que pueda dirigirse tanto a la
inflamación como a la neurogénesis, la forma
más eficiente para producir los mejores efectos".
Fuente:
http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/especialidades/neurologia/es/desarrollo/1185662.html