Un componente de la marihuana estimula el crecimiento neuronal
13 Octubre 2005 - HealthDay News
En medio
de la controversia que rodea a la marihuana terapéutica, un equipo internacional de
investigadores está entusiasmado por la publicación de unos hallazgos que
sugieren que la marihuana ayuda a promover el crecimiento de células cerebrales,
descubierto mientras trataban desórdenes del comportamiento.
De
acuerdo con este estudio en ratas, una versión sintética muy potente de un
componente cannabinoide, encontrado en la marihuana, puede reducir la depresión y
la ansiedad cuando se toma durante un largo periodo de tiempo.
Según
los investigadores, este estímulo del estado de ánimo
parece ser el resultado de la capacidad del fármaco de promover
el crecimiento de nuevas células cerebrales, algo que ninguna
otra droga adictiva parece tener.
Los resultados, que aparecerán en la edición de Noviembre del Journal of Clinical Investigation, aún son preliminares. "Nuestros resultados se obtuvieron en ratas, y hay una gran
diferencia entre ratas y humanos”, según el coautor del estudio, el Dr. Xia Zhang, de
la unidad de investigación de neuropsiquiatría del departamento de psiquiatría de
la Universidad de Saskatchewan, en Saskatoon, Canadá. “Así que aún no sé realmente si
nuestros descubrimientos se podrán aplicar en seres humanos. Pero indican que el uso clínico
de la marihuana puede hacer sentir mejor a la gente mediante el control de la
ansiedad y la depresión”.
Los nuevos descubrimientos van pisando los
talones a una disposición del Tribunal Supremo de los USA, que en Junio otorgaban a las autoridades
federales la facultad de prohibir a los médicos la prescripción de la marihuana. Y
también de poner obstáculos a la gente que cultiva hierba para uso médico. La
decisión pasa por encima de las leyes actuales en 11 estados
americanos que habían legalizado el uso de la marihuana para
pacientes bajo prescripción facultativa. Al parecer el Tribunal
Supremo de Justicia tomó la decisión en base a las
regulaciones del comercio interestatal más que en la
evaluación de los pros y contras del uso de la marihuana.
Pero, ¿funciona la
marihuana terapéutica? Para contestar esta pregunta el equipo de Zhang se centró
en el potencial de un componente sintético, producido en el laboratorio, del
cannabis que se encuentra de forma natural en la planta de la marihuana. Los
seres humanos y otros animales producen de forma natural el componente, y se sabe que
hay receptores cannabinoides en la capa externa de las células del sistema
nervioso y del sistema inmune. Anteriores investigaciones han mostrado que,
cuando nos exponemos a los cannabinoides, estos receptores pueden provocas
respuestas antinflamatorias y anticonvulsivas. Y pueden también llegar a
efectos psicotrópicos como la euforia.
El estudio actual está basado
en una particular formulación de un cannabioide sintético llamado HU210, un
compuesto que Zhang describe como el más poderoso cannabinoide del mundo.
Los autores exploraron tanto los efectos a corto como a largo plazo de
la exposición al HU210 en ratas.
Para medir la respuesta a la droga a
corto plazo, dieron a las ratas adultas una sola inyección de HU210. Para
estudiar el efecto a largo plazo administraron a ratas adultas dos inyecciones de
cannabinoide durante dos semanas. Las autopsias revelaron que al
final del décimo día de la toma de HU210 se habían generado nuevas neuronas que se
habían integrado en el circuito de la región del hipocampo de los cerebros de
las ratas.
Este proceso, conocido como neurogénesis, se puso aún
más de manifiesto al mes del tratamiento. La neurogénesis no fue provocada como respuesta a la
muerte de células neuronales por la exposición al cannabinoide, aseveraron los
investigadores. De hecho no se observó que las inyecciones de HU210 produjeran
ninguna pérdida de neuronas en el hipocampo.
El uso de cannabinoides mostró un
estímulo positivo del estado de ánimo, así como, según los científicos,
los tests de comportamiento sugerían que el tratamiento a largo plazo reducía la
ansiedad de los roedores y los comportamientos asociados a la depresión. Por
ejemplo, al mes del tratamiento, las ratas tratadas, privadas de comida
durante 48 horas, eran más rápidas para tomar
alimentos que otro grupo de ratas no tratadas, cuando se les
ofrecía comida en un ambiente no familiar.
Los cientificos creen que las ratas en
tratamiento pueden haber estado menos ansiosas por la manera de manejar esta nueva
situación. Y hacen énfasis en que los resultados no estaban relacionados con los
efectos de estimulación del apetito provocados por los cannabinoides, ya que las
ratas tratadas tenían un comportamiento de apetito similar a las no tratadas
cuando se les daba comida en un ambiente familiar. Las
ratas tratadas también respondieron de una manera menos ansiosa
en los tests de natación y escalada, y mostraron periodos
más cortos de inmovilidad en comparación a las ratas no
tratadas. Esta observación se atribuye al efecto antidepresivo
del HU210 en las ratas que recibieron el cannabioide a largo
plazo.
Así
pues, mientras la administración a largo plazo de dosis altas
actuaba reduciendo la ansiedad y la depresión, las dosis bajas
parecían no tener el mismo efecto. Zhang y su equipo adscriben
la neurogénesis asociada a los cannabioides con el aparente
cambio de humor de los animales.
El área cerebral del
hipocampo, donde ocurre el crecimiento neuronal, es la clave de la regulación
del estrés y de otros desórdenes del comportamiento, puntualiza el equipo de
Zhang. Esta región es también importante para el control de procesos cognitivos,
como el aprendizaje y la memoria.
Según los investigadores, entre las drogas adictivas, la
marihuana parece ser capaz de promover la neurogénesis cuando se
utiliza en el periodo de tiempo adecuado y con la dosis correcta. En
contraste, investigaciones anteriores han demostrado que la
administración continuada de cocaína, opiáceos,
alcohol y nicotina inhiben el crecimiento de las células
cerebrales.
“Si nuestros resultados pueden ser confirmados en seres humanos,
anticiparíamos al uso continuado de la marihuana como tratamiento médico para la
ansiedad y al depresión", dijo Zhang. Sin embargo alertó que el
tratamiento no es lo mismo que fumar marihuana. No sabemos si fumar marihuana puede producir el mismo efecto.
El Dr. Perry G. Fine, profesor de
anestesiología de la Utah School of Medicine Pain Research Center, dijo que
estos datos bastaban para confirmar los potenciales beneficios
del uso médico de la marihuana. "Es bueno que haya una nueva ciencia, pero
para mí ya no es nada nuevo. Esto demuestra lo que hace tiempo
sospechábamos. Estamos de vuelta al estigma dado a la marihuana desde hace
años". Añadió: "
Creo
que la mayoría de la gente con experiencia clínica en
esta área de la medicina paliativa sabe que, si los pacientes
hubieran tenido acceso a todas las herramientas que tenemos
actualmente, podríamos hacerlo ciertamente mejor para ayudar a
la gente a vivir con enfermedades crónicas". Las
políticas sociales están por debajo de nuestras
tecnologías y tenemos que actuar en este sentido.
Fuente: http://www.forbes.com/lifestyle/health/feeds/hscout/2005/10/13/hscout528519.html
Versión en español: Rita Puentes
Revisión: Lluís Compte