
Madrid (9-7-09).- Con motivo de la
celebración de las jornadas “Liderazgo y
gestión de la innovación tecnológica
en el Sistema Nacional de Salud” –organizadas por
el Hospital Clínico San Carlos, la Federación
Española de Empresas de Tecnología Sanitaria
(FENIN) y la Fundación Tecnología y Salud, los
expertos allí reunidos han puesto de manifiesto que la
innovación tecnológica es la clave para superar
los retos del sistema sanitario.
Dichos retos se basan en garantizar “la seguridad del
paciente, el aumento de la productividad y la mejora de la calidad
asistencial”, de acuerdo con las palabras del doctor Julio
Mayol, secretario del curso y especialista de la Unidad de
Cirugía Guiada por Imagen del Hospital Clínico
San Carlos de Madrid. Asimismo, los especialistas presentes en el curso
reclaman una estructura de innovación tecnológica
a nivel nacional con líneas estratégicas
definidas y apuestan por la transferencia del conocimiento como una
media rentable a medio y largo plazo.
Según ha destacado el doctor Ernesto Santos, codirector del
Curso y facultativo de Radiología del Hospital
Clínico San Carlos de Madrid, “invertir en
fomentar la innovación en el sistema de salud
público es una gran oportunidad en estos momentos, ya que es
un sector muy estable en lo que se refiere a inversión y
atendemos a muchos pacientes para poder trabajar de forma
más segura y sostenible”. Por su parte, el doctor
Mayol ha añadido la conveniencia de “aprovechar
toda la base de conocimientos y recursos dedicados a la
atención sanitaria y convertir los hospitales en
factorías que, en colaboración íntima
con la industria, sean capaces de identificar aquellas áreas
donde podamos mejorar y generar tecnología que sirva no
sólo para el propio sistema, sino para que el resto de la
sociedad civil que pueda beneficiarse de la propia
generación de conocimiento”.
En su opinión, nuestro país debe dar un paso
más allá y generar tecnología propia,
“cuando ya no se puede competir con mano de obra barata, el
valor diferencial es la producción de conocimiento y la
traslación del mismo, generando por un lado el retorno
económico y por otro aumentando la eficiencia y
productividad del propio sistema para el beneficio de los
ciudadanos”.
En este punto, Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin y
también co-directora del curso, ha coincido en
señalar que “innovar es dar valor
añadido. En el caso de las tecnologías
sanitarias, éstas contribuyen a la búsqueda de
soluciones para la prevención, el diagnóstico y
el tratamiento de patologías y cuidados paliativos, pero
además, añade, “contribuyen a la mejora
de la salud y calidad de vida del ciudadano, aportan bienestar y
riqueza a la sociedad y forman parte de la cadena de valor del
Sistema”.
Durante su intervención, Javier Colás, presidente
de la Fundación Tecnología y Salud, ha recordado
que “la innovación en tecnología
sanitaria supone valor social ya que facilita la accesibilidad y la
calidad de la asistencia sanitaria; valor asistencial porque permite el
uso más eficiente de los recursos y valor
económico porque, sin duda, las aportaciones del sector de
tecnología sanitaria se traducen en mejoras de la
productividad y la competitividad”. Así, ha
señalado a la convergencia entre tecnologías de
la información, tecnología electrónica
y biotecnología como el futuro del mercado de las
tecnologías sanitarias.
Este curso, según declaran los propios organizadores, tiene
una pretensión muy clara: acercar la innovación a
los centros sanitarios y servir de foro para paulatinamente crear
unidades de innovación. “Queremos crear la semilla
para que los clínicos de nuestro país, que
están tan bien formados, sean capaces de generar ideas y que
cuenten con las herramientas necesarias para convertirlas en
innovación. Además, en la colaboración
con la industria podremos trasladar más rápido el
conocimiento del hospital al mercado. El objetivo es que la
investigación traslacional sea ágil y
rápida dentro de la innovación”, ha
subrayado el doctor Santos.
Por su parte el doctor Mayol ha señalado la rentabilidad de
promover la transferencia de conocimientos; para ello, propone la
formación de centros tecnológicos de alto
rendimiento vinculados a los hospitales “donde se produzca el
trabajo en común de profesionales de diversos
ámbitos: médicos, ingenieros,
diseñadores…, e incluir a la industria como parte
activa en el proceso de innovación y de creación
de tecnología”. En esta línea,
Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin, se ha puesto a
disposición de los centros hospitalarios y ha recordado el
compromiso de las empresas de tecnología sanitaria
“como elemento de valor clave para mejorar la productividad y
la eficiencia del sistema sanitario”.
“El de la tecnología sanitaria es un sector
altamente dinámico e innovador, y como tal, contribuye a
crear tejido industrial y a mejorar la productividad y competitividad,
así como a trasladar la innovación a la
práctica clínica”, ha
añadido Margarita Alfonsel. Para contribuir a ello, el
doctor Mayol ha instado a los profesionales sanitarios a
“convertirse en sujetos activos de los productos
tecnológicos para generar retornos económicos y
beneficios científico-técnicos”
En opinión del doctor Santos, lo ideal es contar con un
tejido capaz de desarrollar innovación tanto sostenida como
disruptiva, es decir, basada en grandes innovaciones. Sin embargo,
“probablemente en nuestro ámbito en este momento
la sostenida es la ideal”, advierte. “Una vez
generemos un tejido de profesionales innovadores y definamos los
objetivos podremos pasar a la disruptiva. Sólo
así podremos hacerla sostenible”. En este
contexto, el doctor Mayol insiste en las diferencias entre
innovación y renovación:
“España es un país de renovadores y
consumidores de tecnología más que de
innovadores”.
El liderazgo en la innovación debe ser compartido entre
profesionales e industria, así de rotundos se han mostrado
todos expertos. “Una característica de las
estructuras de innovación que proponemos es que tiene que
ser trasversal”, específica el doctor Santos.
Según explica el doctor Mayol, “los profesionales
son quienes tienen el conocimiento y el know how de la realidad de la
práctica clínica de los hospitales, y por otro
lado, el tejido industrial que da soporte a la transferencia de
conocimiento y a la incorporación de ese conocimiento a las
instituciones”.
Asimismo, durante el curso que ha comenzado en El Escorial y que se
prolongará hasta el 10 de julio, se ha puesto de manifiesto
la inconveniencia de que sean los agentes políticos y la
administración quienes lideren la innovación,
“ya que eso provocaría una gran inestabilidad
derivada de los cambios políticos”. Sin embargo,
han destacado su papel como agente activo en la evaluación y
en la incorporación de la innovación al sistema
sanitario.
Fuente:
http://www.elmedicointeractivo.com/noticias_ext.php?idreg=21458