| Patricia Morén. Barcelona |
La afectación de funciones cognitivas como la atención, la memoria y las tareas ejecutivas es frecuente en los pacientes con esclerosis múltiple (EM). Por esta razón, los pacientes deberían someterse a una valoración neuropsicológica en las fases tempranas de la enfermedad, a fin de detectar posibles déficits o alteraciones cognitivas y establecer un plan terapéutico, ha explicado Teresa Roig, jefa de Neuropsicología del Instituto Guttmann. La experta ha coordinado un taller sobre intervención neuropsicológica y psicológica en la EM, uno de los tres que se han celebrado previamente a las XVIII Jornadas Técnicas del Instituto Guttmann, que en esta ocasión han coincidido con la Reunión Anual de la Rehabilitacion RIMS 2006 (Rehabilitation in multiple sclerosis), en Barcelona.
"Incluso en las fases más iniciales de la enfermedad puede haber afectación de las funciones cognitivas", ha destacado Roig. Una de las últimas herramientas que se han incorporado al manejo de la EM es la informática.
Los ejercicios de rehabilitación se realizan con soporte informático, de modo que a los pacientes se les presentan ejercicios con distintos grados de dificultad, con diferentes estímulos visuales y auditivos, para ayudarles a tratar déficits de atención, memoria y funciones ejecutivas, ha señalado Rocío Sánchez-Carrión, neuropsicóloga del equipo de Roig en Guttmann, que también integran Antonia Enseñat, Alberto García y Natàlia Picó.
Los ejercicios informáticos son aptos para cualquier enfermo con EM, con o sin experiencia informática, y de cualquier edad. Basta con utilizar el ratón para ejecutarlos y se llevan a cabo en sesiones de 45 minutos en las que el paciente se sienta frente al ordenador, acompañado del neuropsicólogo. La pantalla va mostrando los porcentajes de aciertos, errores y omisiones. Si supera las pruebas se incrementa el grado de dificultad.
"El grado de motivación es mucho más alto que cuando les planteamos ejercicios de papel y lápiz. Reciben estímulos de colores", lo que resulta mucho más llamativo y estimulante, ha explicado Sánchez-Carrión.
Guttmann se plantea ahora impulsar un estudio clínico para analizar la eficacia de esta intervención, así como un programa de telemedicina que permita tratar a los pacientes en su domicilio, previa valoración neuropsicológica, con estos ejercicios informáticos.
Objetivo terapéutico
Entre
un 40 y un 60 por ciento de los pacientes con EM padecen algún tipo de
afectación cognitiva. Al ser un proceso neurodegenerativo del sistema
nervioso central es difícil restaurar la función perdida, por lo que el
objetivo de la neurorrehabilitación debe ser ayudar al paciente a
adaptarse a la discapacidad, enseñándole mecanismos para compensarla.
Un ejemplo sería enseñarles a utilizar una agenda para contrarrestar la
pérdida de memoria, ha señalado Roig.
La disfagia debe tratarse para evitar complicaciones
El
diagnóstico exacto del origen de la disfagia es crucial en los
pacientes con esclerosis múltiple (EM) que la presenten y se lleva a
cabo con polvos en distintas consistencias (de néctar, líquido y
pudding) y de distintos volúmenes (1, 3, 5 ó 10 mililitros), ha puesto
como ejemplo Montserrat Bernabeu, moderadora de una mesa redonda de las
XVIII Jornadas Técnicas del Instituto Guttmann y jefa de su Unidad de
Daño Cerebral. En la sesión ha intervenido Jeri A. Logemann, de la
Universidad de Evanston y referente mundial en los trastornos de
deglución en EM. Una vez que se identifica su causa, el objetivo
terapéutico no es recuperar, sino evitar las complicaciones.
Telemedicina
En
cuanto a la telemedicina, es previsible que se aplique a la valoración,
tratamiento y seguimiento del paciente a domicilio y que, además, la
videoconferencia con varios puntos permitiría agilizar el abordaje,
según Bernabeu.