Tratamiento de la fatiga
La fatiga es un síntoma que supone un reto para los médicos.
Es difícil definirla porque puede sentirse de un modo distinto para
cada persona. Según una publicación de la Clínica
Mayo, la fatiga desconcierta porque puede acompañar a muchas indisposiciones
físicas, y puede relacionarse también con la ansiedad, la
depresión, falta de sueño, exceso de sueño, falta
de ejercicio, demasiado ejercicio o estrés. Un médico actuará
generalmente como un detective, que obtiene toda la información
posible a partir de los síntomas y el historial médico, para
seguir con unas directrices y estudiar varias posibilidades. El médico
puede poner de manifiesto una alteración de la salud tal como un
desequilibrio de tiroides, anemia, depresión o diabetes. Si no se
encuentra ninguna enfermedad, el médico puede recomendar estos enfoques
para tratar la fatiga:
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El ejercicio gradual pero constante. Hay que comenzar despacio para
no aumentar la fatiga, y tratar de mantener una actividad durante 20 o
30 minutos diarios.
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Aprenda las técnicas de reducción del estrés, como
la respiración profunda o la meditación.
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Establecer un ritmo al andar uniforme y asequible. Defina prioridades
y administre el tiempo y la energía con eficacia.
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Practique buenos hábitos de sueño. Establezca un ritual
para acostarse. Limite las siestas, no se lleve trabajo a la cama, no consuma
cafeína (café, té, colas y chocolate) y mantenga un
horario estricto para acostarse y levantarse.
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Para comer, una dieta saludable, y beba mucha agua. No se atiborre de
alimentos con exceso de grasa o de azúcar, que tienden a hacerle
sentir lento de movimientos. Recuerde que usted no estaba siempre cansado.
Si una indisposición subyacente o la vida demasiado ajetreada causan
la fatiga, unos trucos prácticos pueden en todo caso mejorar el
nivel de energía.
Shelly Plutowski
Clínica Mayo – 25 Mayo 2002
Versión en español: Lluís Compte