Los familiares sanos de enfermos
con EM pueden ser la clave de la curación de la enfermedad
Unos
científicos italianos han dado un gran paso en la investigación de la EM,
mostrando que los familiares sanos pueden tener la clave para una cura
largamente buscada a esta enfermedad frecuentemente devastadora.
Los cerebros de los miembros sanos
muestran lesiones similares a sus familiares con EM, pero su tejido
cerebral parece que ha reaccionado para protegerse, según un
equipo liderado por Maria Giovanna Marrosu de la Universidad de
Cagliari y Nicola De Stefano de la Universidad de Siena.
“A primera vista el daño de las vainas de
las células nerviosas parece el mismo”, dijo Marrosu en un artículo publicado en
Annals of Neurology. Pero cuando miras más de cerca, ves que los
enfermos de EM tienen otro conjunto de alteraciones poco definidas.Ya
sabemos que el cerebro es capaz de autorepararse, pero hay algo en los
familiares sanos que les protege el sistema nervioso. Quizás, pueda
tener alguna relación con una mayor plasticidad. De todas formas una vez sepamos
lo que es podríamos tener la llave para eliminar la enfermedad”.
Marrosu y De Stefano estudiaron unos
400 casos, la mitad sanos y la mitad con EM, durante 3
años. Todos tenían alrededor de 30-40 años, la
típica edad del primer ataque de EM. Al final del periodo del
test, sólo uno de los sujetos sanos había desarrollado la
enfermedad y casi toda la muestra había rebasado la edad de
más riesgo. “Estamos prácticamente seguros de poder
establecer las diferencias entre los individuos sanos y sus menos
afortunados familiares”, según De Stefano. “Esos
factores protectores podrian significar el final de la EM”.
La EM es una enfermedad crónica que se diagnostica
principalmente en adultos jóvenes, quienes conservan una
esperanza de vida prácticamente normal. Se estima que hay 2,5
millones de personas con EM, y que el número de mujeres con EM
es el doble que el de hombres afectados. Las personas con EM describen
cambios en las sensaciones, problemas de visión, debilidad
muscular, depresión, falta de control de la vejiga, falta de
equilibrio, dificultades con la deambulación, torpeza y
problemas del habla.
Los científicos han aprendido mucho sobre la EM en estos
últimos años. Pero la causa sigue desconocida. Muchos
investigadores creen que la EM es una enfermedad autoinmune en la que
el cuerpo, a través del sistema inmune, lanza un ataque
defensivo contra sus propios tejidos. El "pacto de no agresión"
entre el cuerpo y el sistema inmune va por mal camino. El sistema
inmune identifica de forma errónea partes del organismo
como amenazas externas y les declara la guerra. En el caso de la EM es
la mielina, el aislante de los nervios, que recibe el ataque.
Esto puede estar ligado a un desencadenante de algún agente
medioambiental desconocido, un virus corriente llamado de
Epstein-Barr es el que tiene más probabilidades de ser el
candidato. La EM abarca desde formas relativamente benignas hasta
situaciones devastadoras, a medida que se interrumpe la
comunicación entre el cerebro y otras partes del organismo. Hace
20 años los afectados de EM tenían ante sí un
futuro sin esperanza de un largo confinamiento a una silla de ruedas,
dentro de los 30 años siguientes al diagnóstico. Sin
embargo, en la última década el tratamiento ha dado un
vuelco. Todavia no hay cura pero el tratamiento con medicación
inmunomoduladora hace más lenta la progresión y controla
los sintomas.
Fuente: http://ansa.it/main/notizie/awnplus/english/news/2006-04-19_1196865.html
© ANSA - 19-04-2006
Traducción: Rita Puentes y Lluís Compte