El deterioro cognitivo, que hasta ahora se había asociado con la enfermedad de Parkinson, también está presente en pacientes con esclerosis múltiple. És uno de los avances que se presentan en la LX reunión anual de la Sociedad Española de Neurología, en Barcelona.
Patricia Morén. Barcelona,
27/11/2008
La esclerosis múltiple
(EM) también se asocia con deterioro cognitivo y trastornos
en el acceso al léxico, según se ha constatado
tras un año de seguimiento de varios pacientes con EM y se
desprende de varias comunicaciones de la LX Reunión de la
Sociedad Española de Neurología (SEN). Es la
segunda entidad neurológica en la que se observa este
deterioro cognitivo, tras haberse observado en la enfermedad de
Parkinson.
La afectación no es extrañar, teniendo en cuenta
que en esta enfermedad se produce un daño axonal. Esta nueva
evidencia es uno de los avances que ha destacado Jesús
Porta, vocal de comunicación de la junta directiva de la
SEN, entre las numerosas presentaciones que van a tener lugar en su
reunión anual, a la que han acudido entre 2.500 y 3.000
asistentes, entre neurólogos, residentes, enfermeras,
anatomopatólogos, neuropatólogos, psiquiatras y
médicos de familia. Otras novedades respecto a la EM que se
han presentado en la reunión tienen que ver con su
etiopatogenia, aún bastante misteriosa.
"Todavía no se conocen marcadores genéticos de
cierto interés y, en este sentido, se han identificado
varios locus con influencia en población
española, además de efectuar un
análisis del líquido cefalorraquídeo,
que puede aportar pistas de la fisiopatología de la
enfermedad", ha declarado Porta. Entre estos marcadores
genéticos figuran el IL23R y el gen de la caspasa, estudiado
por el grupo de Xavier Montalbán, del Hospital del Vall de
Hebron, de Barcelona.
EP, EA y cefaleas
En Parkinson, los grandes avances que ha habido en la
reunión se refieren al diagnóstico por
neuroimagen, aún incipiente en esta enfermedad
neurodegenerativa. Al respecto, se ha visto que las técnicas
de neuroimagen permiten diferenciar entre Parkinson
idiopático -el más habitual y que responde al
tratamiento con levodopa- y los Parkinson Plus, que responden mal al
tratamiento y son difíciles de distinguir.
La neuroimagen permitiría distinguir al inicio entre ambos
tipos de Parkinson, según un estudio
multicéntrico coordinado por José Obeso, de la
Clínica Universitaria de Navarra, y la Fundación
ACE, donde se ha probado la resonancia magnética y la PET y
se ha visto que lo ideal es utilizar una combinación de
ambas.
En la enfermedad de Alzheimer (EA) también se han hecho
esfuerzos para mejorar el diagnóstico mediante neuroimagen,
un área de investigación puntera del grupo que
coordina José Luis Molinuevo, del Hospital
Clínic de Barcelona. En concreto, se buscan marcadores
sanguíneos de medicina nuclear para inyectarlos y distinguir
la EA de otras demencias como la de los cuerpos de Levy. Y se ha
efectuado un estudio multicéntrico internacional de
análisis genéticos en población
española y africana que propone una nueva
clasificación de las mutaciones ligadas a la EA.
En cefaleas, dos estudios efectuados por el Hospital de Sant Pau y un
centro valenciano han confirmado el papel de la
neuroestimulación occipital, una opción
terapéutica válida en migraña
refractaria, cefalea en racimos crónica y cefalea o
neuralgia suboccipital.
El impacto de la
patología
La SEN ha elaborado un estudio revelador del impacto sociosanitario de
las enfermedades neurológicas en España,
así como una encuesta a la población donde se
constata su desconocimiento respecto a ellas, por lo que la sociedad
organizará en 2009 la Semana del Cerebro, "para educar a la
población", ha dicho Jesús Porta.
Según el estudio, entre 6 y 7,5 millones de ciudadanos
padecen alguna enfermedad neurológica (entre el 13 y el 16
por ciento de la población general); es la primera causa de
discapacidad a partir de los 65 años (en torno al 50 por
ciento); el 13 por ciento de los discapacitados en España lo
son por una de ellas; suponen el 5 por ciento de los ingresos
hospitalarios y un gasto sanitario de 10.865 millones de euros al
año.