5 Noviembre 2007



Un estudio halla evidencias del Virus Epstein-Barr (
EBV) en los tejidos cerebrales de la EM y añade evidencia de la relación entre el EBV y la EM, pero no prueba que sea la causa.

Unos investigadores han informado de los hallazgos de trazas del virus Epstein-Barr en los cerebros de gente fallecida con diversas formas de EM. Las trazas encontradas son una infección de las células inmunes con EBV (células B y células plasmáticas) que se habían infiltrado en 21 de los 22 cerebros examinados de gente con EM, pero no en cerebros de personas con otras enfermedades neurológicas, inflamatorias como la EM. Si estos hallazgos están confirmados por otros laboratorios, se añadirán a la creciente evidencia de que hay una relación entre el EBV y la EM. De todas formas, no es posible sólo con este estudio para determinar si el EBV causa la EM, o si su presencia es una consecuencia de la esclerosis.

El estudio, realizado por la Dra. Francesca Aloisi (Instituto Superiore di Sanita, Roma) y sus colegas de Italia y el Reino Unido se publicó on line el 5 de noviembre en el Journal of Experimental Medicine. Este estudio se financió por la Unión Europea, la Fundación Italiana de EM y el Ministerio de Salud Italiano. La mayoría de cerebros fueron suministrados por el banco de tejidos de EM del Reino Unido, financiado por la Sociedad de EM de Gran Bretaña y el Norte de Irlanda.

Respecto al EBV y la EM
El virus Epstein-Barr es un herpesvirus conocido como la causa de la mononucleosis y otros problemas. La mayoría de la población en general ha sido expuesta al virus. Después de una infección inicial el EBV resulta latente o dormido, y puede estar reactivado. El EBV infecta a las células B, las células del sistema inmune que fabrican anticuerpos. Actualmente no hay vacuna que pueda proteger de la infección inicial por EBV, y tampoco hay medicación antiviral que pueda luchar contra esa infección, o matar el virus latente por todo el cuerpo. Este virus no infecta otras especies, de modo que la investigación solamente puede llevarse a cabo en seres humanos.

La causa de la EM se desconoce, una enfermedad mediada por el sistema inmune que ataca al sistema central nervioso, pero la enfermedad se cree que se manifiesta cuando los individuos susceptibles están estimulados por uno o varios factores del medio ambiente. Varios estudios previos sugieren la posible interacción entre el EBV y la EM, pero hay una relación con la EM otros agentes infecciosos. Viendo lo que algunos investigadores sugieren que el sistema inmune responde a las infecciones, más que al propio agente infeccioso, lo que puede llevar al inicio de la EM. Exámenes previos de tejido cerebral de EM indagando en signos de EBV, la mayoría fueron negativos. El año pasado se publicó un informe, subvencionado por la National MS Society, en el que unos investigadores mostraron evidencias de que individuos con signos de exposición al EBV tenían el doble de posibilidades de desarrollar EM hasta 20 años más tarde.

Detalles del estudio
La Dra. Aloisi y colegas dirigieron varios estudios mediante técnicas a fin de diferenciar la presencia de EBV y de productos genéticos del EBV, en cerebros postmortem de gente que había tenido EM durante su vida. El EBV no suele infectar las células cerebrales. En una de las series de experimentos vieron en 19 de los 20 cerebros de la gente con EM (tanto Recurrente-remitente, Primaria progresiva, Recurrente progresiva y formas de Secundaria progresiva) signos de una acumulación anormal de células B y plasma infectadas con EBV, ambos en folículos (estructuras como sacos) en la membrana que rodea el estrato más externo del cerebro (meninges), y también en lesiones de EM (áreas dañadas o de actividad de la enfermedad). Observaron evidencias tanto de EBV latente como reactivado. No encontraron evidencias de EBV en células nerviosas o en las células fabricantes de mielina.

Más tarde, el equipo encontró evidencias de ataques inmunes dirigidos hacia células infectadas con EBV en sitios de grandes acumulaciones, con un alto número de células T, en cerebros que mostraban un alto contenido de células EBV infectadas.

Para probar la presencia de EBV en los primeros estadíos de la EM, los investigadores examinaron cerebros de dos individuos con casos
de EM muy graves, y constataron la evidencia que apuntaba a una reactivación del EBV en esos casos.

Teniendo en cuenta todo lo dicho, constataron que había trazas de infección con EBV tanto en las células B como en el plasma con infiltrados en el cerebro de 21 de los 22 casos. El equipo no encontró evidencias de EBV en los cerebros de siete individuos con otros tipos de enfermedades neurológicas inflamatorias. Mientras estos especímenes tenían células B que infiltraban en el tejido cerebral, no mostraron evidencia alguna de EBV.

Se necesitarán investigaciones posteriores de otros laboratorios para confirmar estos descubrimientos.

Comentarios
“Estos resultados son muy intrigantes,” dijo el Dr. John R. Richert, vicepresidente ejecutivo en investigación y programas clínicos en la National MS Society. “Mientras que no prueben que el EBV causa la EM, se añadirá a una de las evidencias que apuntan que el EBV es el culpable. Si se confirma, entonces la investigación deberá ir dirigida a ver cómo el EBV interactúa con el sistema inmune en la EM. Después se tendrá que encontrar cómo tratar la infección del EBV y desarrollar una vacuna, lo que sería de una importancia capital para nosotros, estas dos medidas pueden representar los mayores activos en la resolución del problema si el EBV juega un rol causal en la EM y también por su potencial para tratar o evitar la enfermedad.”


Fuente: http://www.nationalmssociety.org/site/PageServer?pagename=HOM_RES_research_2007nov5

Traducción: Rita Puentes





El virus Epstein-Barr está asociado con la esclerosis múltiple

El virus Epstein-Barr, el patógenos que causa mononucleosis, parece estar relacionado con la degeneración de las personas que sufren esclerosis múltiple (EM), según un estudio de la Universidad de Búfalo, en Estados Unidos, y de Trieste, en Italia.

Redacción 03/03/2009

“Este estudio es uno de los primeros en evidenciar que un agente viral puede estar relacionado con los procesos graves de esclerosis múltiple”, dijo Robert Zivadinov, autor del estudio que se ha publicado en la edición digital de Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry. “La relación de este virus y el daño cerebral que puede verse en imágenes de resonancia magnética no se había explorado antes".

La investigación incluyó a 135 pacientes con esclerosis múltiple a los que se les realizaron varias resonancias magnéticas. Los investigadores midieron el volumen total del cerebro, así como la disminución de la sustancia gris, al inicio del estudio y tres años más tarde.

Los niveles altos del anticuerpo contra el virus Epstein-Barr al principio del estudio se asociaron con un incremento de la pérdida de sustancia gris y del total de volumen del cerebro durante los tres años de seguimiento.

Los investigadores están llevando a cabo estudios prospectivos longitudinales en pacientes que experimentaron una enfermedad llamada 'síndrome clínicamente aislado', un primer episodio neurológico que dura al menos 24 horas y es causada por la inflamación en uno o más sitios del sistema nervioso central. Si se produce un segundo episodio, el paciente es diagnosticado con EM. Este trabajo investigará la relación entre los niveles de anticuerpos contra el virus Epstein-Barr para el desarrollo de la sustancia gris, la función neurocognitiva y la progresión de la discapacidad a través del tiempo.


Fuente: Diario Médico