Hallan un nuevo mecanismo en la división de las células madre

Los errores en la división celular, que en el caso de las células madre es asimétrica, pueden conducir a la formación de tumores. Científicos del Instituto de Investigación Biomédica, de Barcelona, publican en Developmental Cell un mecanismo crucial en la segregación celular.

Patricia Morén. Barcelona
06/03/2007

Científicos del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) han hallado un mecanismo que regula la división asimétrica de las células madre. Éstas se replican, dando lugar a dos células hijas que son asimétricas. El centrosoma es el encargado de organizar el citoesqueleto de las células hijas y "lo más fascinante" de la observación hecha por los investigadores es que cada una de ellas consta de un centrosoma que tiene unas características muy diferentes, ha explicado Cayetano González, investigador Icrea en el IRB e investigador principal del Laboratorio de División Celular. González es también uno de los autores de este trabajo, que se publicó ayer en Developmental Cell y cuya primera firmante es Elena Rebollo, del mismo centro.

Uno de los centrosomas permanece inactivo y quieto en una zona de la célula, mientras que el otro está activo y se mueve continuamente a lo largo de toda la geografía celular; sólo se detiene justo antes de la división celular, ha explicado González, y ha añadido que estas diferencias "jamás se habían observado".

Además, se ha constatado que la división está dictada u orientada por la posición final que adopten los centrosomas en el interior de la célula justo antes de que ésta se divida. Cabe recordar que la célula está "regionalizada", es decir, tiene dos dominios o regiones: el apical y el basal. El centrosoma que permanece inmóvil se halla en el centro de la zona apical y el activo y móvil se detiene en el centro de la zona basal.

La división asimétrica está orientada por este eje apico-basal y para que sea correcta todos los componentes basales tienen que dar origen a una nueva célula y todos los apicales a otra.

Si esta segregación no se produce así, pueden iniciarse procesos tumorales, ha señalado González.

El mejor conocimiento de la división celular permitirá investigar en nuevas terapias contra el cáncer. Una posibilidad es provocar que la célula madre entre en un proceso de diferenciación, en lugar de uno peligroso de proliferación.

(Developmental Cell, 2007; 12: 1-8).

Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/mi_dm/biotecnologia/tratamientos/es/desarrollo/746298_04.html

Descubierto uno de los mecanismos clave que regula la división de las células madre

Actualizado: Martes 06/03/2007 
MARÍA VALERIO (elmundo.es)

MADRID.- Fue en 1920 cuando el profesor Santiago Ramón y Cajal intuyó por primera vez que algún tipo de error en la división de las células madre podía ser el origen del cáncer. Nuevos datos aportados esta semana por científicos españoles en las páginas de la revista 'Developmental Cell' han permitido conocer mejor el mecanismo que gobierna este proceso.

Las células madre tienen la capacidad de dividirse permanentemente produciendo dos 'hijas' muy diferentes entre sí. Mientras una sigue siendo una célula madre capaz de repetir esta pauta asimétrica reiteradamente, la otra (con capacidad de división limitada) se especializa en cumplir una función determinada dentro del organismo.

Esta estrategia, que permite a una sola célula madre generar enormes cantidades de tejido durante la vida de un individuo, está estrictamente regulada y ha sido ampliamente estudiada en las últimas décadas.

Es necesario que el complejo mecanismo que 'corta' a la célula en dos lo haga correctamente para evitar que de la división resultante nazcan dos células madre; una situación peligrosa porque podría suponer la proliferación descontrolada de éstas y, por tanto, la formación de un tumor.

Según han descubierto investigadores liderados por Cayetano González, especialista del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona, la clave para que la división se realice correctamente está en el comportamiento de una estructura intracelular conocida como centrosoma, "el aparato que organiza el esqueleto de la célula".

División asimétrica

Mientras en las células que se dividen simétricamente (las que dan lugar a dos unidades equivalentes) los centrosomas de cada una de ellas son prácticamente idénticos, en el caso de las células madre son radicalmente diferentes. Uno de ellos permanece fijo pero muy activo durante todo el ciclo celular, mientras que el otro se desplaza a lo largo y ancho de la célula, deteniéndose y activándose únicamente en un lugar determinado momento antes de la división.

Lo que los investigadores, encabezados por Elena Rebollo, como primera autora del artículo, descubrieron después de horas de filmación del proceso de división celular en moscas de la fruta es que el proceso está complejamente regulado. La orientación en la que coinciden ambos cromosomas, el que permanece estable todo el proceso y el que se detiene justo en el momento preciso, es la que determina la orientación en la que la célula debe dividirse para garantizar la asimetría de las células hijas.

La segmentación asimétrica del centrosoma parece ser pues la clave para una óptima división de las células madre. "La alteración de esta asimetría produce tumores", explica González a elmundo.es, "y para que no se altere sabemos que los centrosomas tienen que ser asimétricos". Esta línea de investigación, en la que ya viene trabajando su grupo desde el año 2005, sugiere que el centrosoma juega un papel fundamental para evitar la transformación maligna de las células madre.

Las moscas de la fruta fueron genéticamente modificadas en los laboratorios del IRB para poder observar 'coloreados' los elementos celulares implicados en el proceso gracias a sofisticados microscopios de alta resolución.

Sus próximos pasos, adelanta, van dirigidos a tratar de replicar sus resultados con células madre humanas, "sabemos que técnicamente será complicado pero es factible". Como él mismo explica, un porcentaje mínimo de las células que componen un tumor son células madre, apenas representa un 0,1%-1% del total, aunque disponen de un sistema de defensa especial que las hace resistentes a la quimioterapia. "Lo más probable es que se trate de células madre del tejido en el que se originó el cáncer que se hayan transformado", apunta, "que procedan de una división errónea".


Fuente: http://elmundosalud.elmundo.es/elmundosalud/2007/03/05/biociencia/1173116700.html