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Un grupo
de investigación del Departamento de Bioquímica y
Biología Molecular de la Universidad de Oviedo ha conseguido
demostrar en un modelo murino que el tratamiento con inhibidores
específicos contra la colagenasa-2 reduce la gravedad de los
síntomas en esclerosis múltiple. Su trabajo se
publica en el último número de Journal of
Biological Chemestry.
Este hallazgo puede abrir la puerta al diseño futuro de
fármacos inhibidores de dicha metaloproteasa que
podrían tener efectos terapéuticos beneficiosos
en el abordaje de la esclerosis múltiple,
patología que padecen más de un millón
de personas en todo el mundo, sobre la que apenas se han conseguido
avances en los últimos años y sobre cuyo origen
son muchos los aspectos que aún se desconocen.
Así lo ha señalado Alicia Rodríguez
Folgueras, investigadora del departamento de Bioquímica y
Biología Molecular de la Universidad de Oviedo,
perteneciente al grupo que dirige el catedrático Carlos
López Otín, ambos firmantes del estudio, junto
con Antonio Fueyo y Aurora Astudillo, entre otros investigadores.
Décadas
de investigación
Este estudio tiene su origen en las investigaciones que lleva
desarrollando desde hace dos décadas el equipo de
Otín para conocer el papel que juegan las metaloproteasas de
matriz extracelular (MMP), entre ellas la MMP-8, también
conocida como colagenasa-2, en determinadas enfermedades.
En el caso de la esclerosis múltiple la acción de
estas MMP está relacionada con su capacidad para degradar
componentes de la matriz extracelular que ayudan a mantener la
integridad de la barrera hematoencefálica y
también con su participación en la
regulación de los procesos inflamatorios. "Para estudiar el
papel de las MMP en la esclerosis múltiple seguimos la
línea de trabajo habitual de nuestro grupo, tratando de
conocer el papel específico de cada metaloproteasa con el
fin de evitar generalizaciones sobre su acción", ha
señalado Alicia Rodríguez.
Así, en esta ocasión han trabajado con ratones
deficientes en MMP-8 o colagenasa-2, demostrando que son menos
susceptibles al desarrollo del modelo murino de esclerosis
múltiple, denominado encefalomielitis autoinmune
experimental. Estos ratones deficientes mostraron una menor
parálisis, así como una reducción del
infiltrado inflamatorio de las lesiones del sistema nervioso central.
Mejora de
síntomas
"Además, hemos demostrado que el tratamiento de ratones
sometidos a este modelo de EM con inhibidores específicos
contra la colagenasa-2 también mejora los
síntomas clínicos y reduce la gravedad de esta
enfermedad". La elección de esta metaloproteasa fue debida a
que trabajos previos habían demostrado que en muestras de
pacientes estaba sobreexpresada.
Sin embargo, lo que no se había demostrado era si su papel
estaba relacionado con la promoción de la enfermedad o si
cumplía una función protectora. Este trabajo de
la Universidad de Oviedo puede sentar las bases para que en el futuro
se utilicen fármacos específicos que inhiban la
función de la colagenasa-2 en el tratamiento de la
esclerosis múltiple o bien se apueste por una terapia
combinada. No obstante, Alicia Rodríguez ha dejado claro que
se trata de un ensayo murino y que "aún es necesario
desarrollar más trabajos de investigación antes
de que estos conocimientos tengan aplicación
clínica".
Papel
específico de las MMP
En los últimos años el equipo de Carlos
López Otín ha contribuido con diversos trabajos a
perfilar detalles sobre el papel desempeñado por las MMP,
consideradas clásicamente como promotoras de muchas
enfermedades, entre ellas el cáncer. Sin embargo, una
investigación previa del departamento de
Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad
de Oviedo ha servido para comprobar que no todas las metaloproteasas de
matriz extracelular son promotoras sino que algunas también
ejercen una función protectora en varias enfermedades, entre
ellas el cáncer, conclusiones que fueron publicadas en
Nature Genetics.
Este hallazgo ha servido para entender por qué los fármacos inhibidores de proteasas no han logrado hasta ahora los resultados esperados. Su fracaso está relacionado con la acción indiscriminada tanto sobre las MMP protectoras como sobre las promotoras; "de ahí su ineficacia". (Nature Genetics 2003; 35: 252-257).