14/11/2005

DM. Nueva York

Revisan los criterios para adelantar el diagnóstico de la esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple cuenta desde ahora con nuevos criterios diagnósticos. Un grupo de expertos reunidos en Amsterdam a principios de este año han revisado los avances publicados desde la elaboración de los criterios de detección de McDonald en 2001 para refinar y agilizar el diagnóstico diferencial de la enfermedad.
 

Un panel de expertos ha refinado los criterios diagnósticos de la esclerosis múltiple (EM). Las nuevas guías, que se publican en la versión electrónica de Annals of Neurology y que aparecerán en diciembre en la edición impresa, actualizan los "criterios McDonald" establecidos en abril de 2001 por el Panel Internacional para el Diagnóstico de la EM, que dirigía Ian McDonald, del Instituto Neurológico de Londres.

"Confiamos en que la revisión acelere el diagnóstico de la EM, sin que suponga una pérdida para la precisión diagnóstica", ha comentado el responsable del actual panel de expertos, Chris Polman, de la Universidad Libre de Amsterdam, en Holanda.
La revisión modifica los criterios para el diagnóstico de la esclerosis múltiple primaria progresiva, para la obtención de datos por imagen, y para incorporar nuevas técnicas de imagen conforme se introduzcan en la práctica.

Las nuevas recomendaciones modifican los criterios de resonancia magnética (RM) para demostrar la diseminación de las lesiones en el tiempo. En concreto, define dos nuevas formas de demostrar la diseminación: la detección, al menos tres meses después de un brote, de una lesión en un sitio diferente al que produjo el ataque inicial; o la detección de una nueva lesión en T2 en cualquier momento, siempre y cuando no estuviera presente en una RM hecha al menos treinta días después del ataque".

Otra de las novedades se refiere a la incorporación de las lesiones de la médula espinal entre los requisitos de imagen. En los criterios McDonald se decía que "una lesión medular equivalía a una cerebral", una afirmación que daba lugar a confusión y no aportaba las directrices necesarias para valorar la afectación de la médula.

El panel de Amsterdam considera que el escáner medular puede ayudar a excluir diagnósticos alternativos, pues "pueden aparecer lesiones en el cerebro de ancianos sanos, pero no así en su médula". Sin embargo, las lesiones medulares deben ser focales para considerarlas en el diagnóstico de la EM, pues, "si bien hay cambios difusos en la médula en algunos tipos de EM, estos no son lo suficientemente fiables como para incluirlos en los criterios diagnósticos".

Otra aportación del panel de expertos es la simplificación de criterios para el diagnóstico de la EM primaria progresiva, eliminando la positividad en el líquido cefalorraquídeo como requisito. "Un hallazgo en el LCR aumenta la seguridad del diagnóstico en sujetos con progresión insidiosa de la enfermedad desde el brote, pero no es imprescindible".
La simplificación acelerará el diagnóstico y permitirá empezar antes con el tratamiento.
(Ann Neurol 2005; 58: 840-846).


Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/especialidades/neurologia/es/desarrollo/590475.html