Problemas intestinales con esclerosis múltiple
Por Nancy J. Holland, RN, EdD
Revisado con autorización de van den Noort S, Holland N (eds): Esclerosis Múltiple en la Práctica Clínica, New York, Demos Medical Publishing, 1999.
La disfunción intestinal es común en los pacientes de esclerosis múltiple
y así lo indican aproximadamente el 60% de los afectados. Se manifiesta tanto
el estreñimiento como los movimientos involuntarios del intestino, siendo
el primero la queja más frecuente.
Tratamiento del estreñimiento
El estreñimiento puede tratarse mediante un proceso paso a paso, que comienza con la búsqueda de posibles efectos secundarios derivados de la medicación, la evaluación de la disfunción de la vejiga por causas neurológicas, y prosigue a través de los siguientes pasos:
Para una correcta evaluación de la eficacia de cada paso, debe darse suficiente tiempo (hasta cuatro semanas) a cada etapa antes de pasar a la siguiente. Los procedimientos quirúrgicos, más radicales, que se indican en casos raros, deben consultarse con el especialista.
Revisión de la medicación
Varios tipos de medicamentos pueden facilitar o exacerbar el estreñimiento, y una revisión de los mismos debería ser el primer paso al evaluar el estreñimiento.
Tratamiento de la vejiga e ingestión de líquidos
Si se presentan simultáneamente las disfunciones intestinales y de la vejiga, los problemas derivados de la vejiga deben tratarse por norma en primer lugar. Muchos pacientes limitan la toma de líquidos con la intención de controlar los molestos síntomas urinarios, como la frecuencia de la micción, la urgencia y la incontinencia urinaria. Cuando la disfunción urinaria ya no sea un problema serio, se podrá aumentar la ingestión de líquidos a fin de evitar la formación de un bolo fecal demasiado seco, difícil de vehicular por el tracto gastrointestinal y de evacuar. Se recomienda beber dos litros diarios.
Dieta a partir de fibra, sustancias que facilitan la formación de masa
intestinal y preparados de azúcar concentrado
Además de líquidos, el zumo de ciruelas y los frutos secos son las medidas dietéticas más fáciles de incorporar y a menudo las más eficaces. La fibra incorporada a la dieta es también esencial. Si no se puede disponer de una dieta de alto contenido en fibra, se pueden tomar suplementos farmacéuticos, con uno o dos vasos de líquido (por ejemplo, agua, jugo de manzana, caldo, té) para una eficacia óptima. Los concentrados de azúcar líquido son otro tratamiento natural: actúan al atraer agua hacia el intestino, de modo que se ablanda el bolo intestinal. Los efectos secundarios son raros, y estos fármacos son útiles para el tratamiento a largo plazo.
Pautas a seguir
Tratamientos por vía oral
Hay una gran variedad de medicamentos que facilitan el tránsito del bolo fecal por el tracto gastrointestinal.
Supositorios
Se utilizan supositorios de glicerina para lubrificar el bolo fecal y estimular su evacuación.
Conviene introducir el supositorio contra la pared del recto.
Enemas
Hay diversos tipos de enemas, conviene utilizarlos esporádicamente.
Movimientos intestinales involuntarios – Incontinencia fecal: Causas y Tratamiento
Estos síntomas pueden manifestarse por distintas patologías: disfunción del esfínter, estreñimiento con sobrecarga rectal y rebosamiento, y/o por la menor sensibilidad rectal. La incontinencia fecal a menudo se asocia con el estreñimiento. El estreñimiento dilata el recto y contribuye a la incontinencia. Por lo tanto, gran parte del tratamiento para el movimiento involuntario intestinal es semejante a lo que se ha indicado para el estreñimiento. Sin embargo, hay factores que deben considerarse antes que nada cuando se pone de manifiesto la incontinencia fecal.
Las substancias irritantes, tales como cafeína y alcohol, se deben considerar factores que contribuyen a este síntoma, y prescindir de los mismos al manifestarse esta disfunción.. Además, los medicamentos que reducen la espasticidad de los músculos estriados pueden favorecer la aparición de este problema, y puede ser necesario revisar la dosis o modificar la medicación.
Los anticolinérgicos pueden ser útiles cuando un intestino hiperactivo es la causa fundamental de la incontinencia. Como estos medicamentos intervienen también en el funcionamiento de la vejiga, debe tenerse sumo cuidado al evaluar el comportamiento del sistema y controlar el residuo urinario después de vaciar la vejiga, para evitar la retención urinaria.
La diarrea puede conducir a la incontinencia intestinal, ya que al esfínter le cuesta contener la masa fecal líquida. Debe identificarse la causa de la diarrea. La oclusión intestinal es una causa corriente, y también se pueden poner de manifiesto causas víricas y bacterianas.
RESUMEN
La mayoría de los casos de estreñimiento y de movimiento intestinal involuntario en EM pueden tratarse con la colaboración del paciente y del personal sanitario. Es importante recordar que la disfunción intestinal, como otros síntomas de EM, puede cambiar con el tiempo. Acudir a la consulta del especialista es una medida apropiada cuando los tratamientos clásicos no han dado resultado.
© 2003 The National Multiple Sclerosis Society
Fuente: http://www.nationalmssociety.org/pdf/forpros/Bowel.pdf
Versión en español y adaptación: Lluís Compte – Febrero 2003