Entrevista al ministro español Bernat
Sòria - Diari
de Girona, 9-12-2007
«Estoy
en contra que la
salud sea un negocio»
JUAN ANTONIO BLAY, MADRID
- ¿España disfruta de
buena salud? 
- Sí, si tenemos en
cuenta las expectativas de vida, las calificaciones que recibe el
sistema nacional de salud y los servicios que se ofrecen.
España tiene un buen sistema nacional de salud y por
término medio su población disfruta de buena
asistencia sanitaria y de buena salud.
- El ciudadano no se queja de la
calidad pero sí de la atención que recibe.
¿Hay
solución?
- Esto lo debemos solucionar. Hay
un 70% de aprobación del sistema nacional de salud
pero hay aspectos que no están resueltos. Las listas de
espera, por ejemplo, aunque van mejorando. También la
amabilidad del sistema, que los enfermos puedan estar en habitaciones
individuales y que los familiares los puedan
acompañar.
- ¿El modelo descentralizado
está consolidado?
- Está muy consolidado,
lo que pasa a veces se nos olvida que hay competencias en las
comunidades autónomas y también ocurre en el
ministerio. El Gobierno es responsable de la coordinación,
de la cohesión, de la calidad y de la igualdad del sistema y
trabajar en estos ámbitos significa hacerlo con las
comunidades autónomas. Es un modelo útil, que
acerca las decisiones a los ciudadanos.
- ¿Existe el riesgo de
desequilibrios territoriales?
- En el servicio nacional de salud
las
diferencias deben ser mínimas y aquí un ministro
de Sanidad tiene mucho trabajo
...
-
¿Cuál es el papel del Estado?
- Debe garantizar,
por ley, la igualdad, la calidad y la cohesión.
Nuestro trabajo va a minimizar las diferencias. Esto
se consigue de muchas maneras, la forma más
eficiente es una cartera común de servicios. Se
aprobó el 1995 y vuelve a aprobarse otra,
ampliada en 2006; es decir que han sido dos Gobiernos socialistas, de
Felipe González y ahora de José Luis
Rodríguez Zapatero, son los que más han trabajado
en la cohesión del sistema. Esto no impide que una
comunidad, dentro de sus competencias, pueda ofrecer un servicio que no
exista en otra, pero siempre al margen de la cartera común.
- ¿Lo satisface el grado de coordinación con las
comunidades?
- Creo que es más alto de lo que sale publicado en los
medios. Lo cuento de otra manera: cada tres meses tenemos un
consejo interterritorial y mi experiencia es que la mayor parte de los
acuerdos se logran por unanimidad sin excluir debates, no
siempre marcados por un color político.
- ¿La
financiación sigue siendo un problema sin resolver?
- Y lo
será durante muchos años. Las comunidades
autónomas tienen
necesidades similares y continuas, y el mecanismo va por
los impuestos. Las comunidades utilizan con baja intensidad
esta vía porque no es popular, así es que dejan
que el Gobierno central sea quien cobre los impuestos y las comunidades
autónomas piden recursos
al «papa» Estado. Ahora tenemos ya un informe de
más de 800 páginas en el que se describe
comunidad por comunidad, en qué nos gastamos el dinero.
-
¿Destinan partidas presupuestarias adecuadas a sanidad los
diferentes
ejecutivos autonómicos?
- En los dos últimos
años se han transferido a las comunidades 6.800
millones de euros para sanidad. ¿A qué
se han dedicado? El Gobierno de España no
puede fiscalizar, pero ahora ya podemos hacer un seguimiento del gasto
sanitario real que se ha hecho y el dinero que se
han transferido.
- ¿Cómo se han de abordar
propuestas estatales, como la salud bucodental hasta los 15
años, si los servicios los prestan las comunidades?
- Lo
está usted preguntando al ministro de Sanidad, no al
de Economía (ríe)... Pero quiero
contestar. En sentido estricto, cualquier prestación
sanitaria está en manos de las comunidades. Pero si volvemos
a la cuestión anterior sobre la equidad y la
cohesión que observan el ministro aunque transfiere la misma
cantidad de dinero a todas las
comunidades, hay unas que ofrecen unos servicios y otras que
no, y
entonces debo hacer algo para resolverlo. Uno de los mecanismos es
cofinanciar este proceso de forma que entonces se invita a todos lo que
no están ofreciendo dentista gratis a
todos los niños entre 7 y 15 años que
se incorporen. Está claro, la
pretensión es en cuatro o cinco años esta
prestación forme parte del servicio global.
- ¿Hay riesgo de
privatización del sistema público de salud?
- Yo
creo que sí. Si se privatizan uno o dos hospitales, pues no,
pero si es una tendencia creciente al final
ocurrirá
que los servicios de salud estarán
proporcionados por una empresa privada, que tendrá en sus
manos todo el proceso. Este es el punto al que yo creo que no hemos
de llegar porque el día que una empresa privada sea
quien decida cómo debemos dar los servicios de salud a
nuestros ciudadanos el sistema nacional de salud se hunde. No
estoy en contra de modelos de gestión. De lo que
estoy en
contra es que la salud sea un negocio, lo digo así de claro.
Si entra una empresa privada se espera obtener un beneficio, que
es su legítimo objetivo; yo deseo que si hay un
beneficio no se quede en la empresa privada, sino que se
quede en el sistema público, de todos los ciudadanos
españoles.
- El presidente de la Comunidad Valenciana
reclama más dinero para los inmigrantes y los turistas.
¿Está justificada su actitud?
-
Se hace mucha demagogia. El modelo de
financiación autonómica de 2001, siendo Aznar
presidente del Gobierno, tiene previsto cuando se aumenta el
porcentaje del pastel a repartir, no la cantidad, y esto ocurre cuando
una comunidad crece un 5% más que el resto. Lo que pasa es
un recurso: «Si tuviéramos más
dinero haríamos más hospitales». Pero
cuando uno va a la Comunidad Valenciana y ve la cantidad
de obras que se hacen, pues evidentemente también
se podrían haber hecho hospitales, ¿verdad?, o
reparar el metro
donde hemos tenido uno de los accidentes más
terribles en España. Lo que hace falta decir es menos
demagogia y más infraestructuras al servicio de los
ciudadanos. No podemos tener los niños en aulas
prefabricadas y al
mismo tiempo ver flotas de Mercedes para llevar a todos los cargos
oficiales de la Generalitat (valenciana). ¡Esto no puede ser!
Si uno se
gasta dinero en Mercedes es que que le gusta coches Mercedes
y si no
se los gasta en escuelas no le gusta las
escuelas; pero no me pida dinero para escuelas y
después lo gaste en Mercedes... Ah!, no tengo nada
en contra de la
casa Mercedes, podría haber mencionado otra marca de las
potentes...
- ¿Se invierte lo suficiente en
investigación en España?
- Me he pasado
25 años dando la misma respuesta y no la cambiaré
por ser ministro: no, no se invierte bastante. Y hasta
que no llegamos al 3% del PIB estaremos en claro retroceso.
No llegamos ni siquiera al 2% y el presidente Zapatero se
comprometió a doblar los fondos y lo ha cumplido, pero si el
sector privado no hace lo mismo difícilmente llegaremos al
2%.
- Usted ha sido investigador científico,
¿cómo conlleva el
trabajo de ministro?
- Hay días buenos y
días malos. Son formatos diferentes. Soy
trabajador y no tiene mérito trabajar mucho como ministro,
en mi caso. A mí me marea bastante el cambio de formato:
como investigador ya es mucho publicar tres o cuatro
artículos
con afirmaciones muy sólidas y en política
estás obligado a atender varios ámbitos y a gran
velocidad. Después hay el debate, las descalificaciones...
Manuel Marín tenía razón el pasado
jueves..., y a mi espalda tengo los escaños de Pujalte,
Zaplana y Acebes.
- Además, ahora es candidato del PSOE por
Alicante. ¿Ha descubierto ya de mayor su pasión
política?
- No estoy seguro que la haya
descubierto; en cualquier caso soy un político fuerza
atípico. Pero siempre he tenido un compromiso con la polis,
en el sentido griego del concepto.
- Del laboratorio al mitin.
¿Irá al médico porque le recete una
poción?
- Soy médico, pero no
me automedico (ríe)... Una alimentación
sana, dormir siete u ocho horas, no fumar, yo no fumo, y en todo caso
un consumo moderado de alcohol ya basta.
- ¿El vaso de
vino ayuda o perjudica?
- A ver, el alcohol en cualquier dosis
siempre es tóxico. Punto y aparte. Si hablamos de menores,
prohibido totalmente. En adultos, un vaso de vino, una copa de
coñac, a excepción de enfermedad incompatible,
incluso los cardiólogos nos dicen que es
cardiosaludable.
- ¿Y la siesta es recomendable?
- Siempre, pero no ésta
de tres horas, pijama, orinal y padrenuestro. Desconectarse durante el
trabajo es recomendable. Yo lo hago.
Origen:
http://www.diaridegirona.cat/secciones/noticia.jsp?pRef=2899_7_235585__Espanya-Internacional-Estic-contra-salut-sigui-negoci
Traducido por Lluís Compte