21 de enero de 2005

DM. Nueva York

Otro estudio confirma que el bazo puede ser fuente de células madre

Un estudio coordinado por el equipo de Denise Faustman, del Hospital General de Massachusetts, en Boston, reafirma la idea de que las células madre del bazo se pueden diferenciar en diversos tipos celulares. De esta forma, el bazo se puede convertir en una nueva fuente de células madre, aunque quedan algunas cuestiones por resolver. El estudio, que se publica en el último número de Sage Ke, se ha llevado a cabo en modelo de experimentación murino.

El equipo de Denise Faustman, del Hospital General de Massachusetts, en Boston, ha descubierto que las células madre del bazo pueden regenerar islotes pancreáticos productores de insulina y diferenciarse en células de una amplia variedad de tejidos. Los resultados del estudio se publican en el último número de Sage Ke, una revista sobre envejecimiento del grupo que publica Science.

Se ha visto que la proteína Hox 11 está presente en las células madre del bazo. Se sabe que controla fases imprescindibles en el desarrollo embrionario, pero no se conocía que se hallaba también en las células adultas. El equipo de Faustman ha observado que la Hox 11 se produce en el bazo de ratones adultos en las mismas células que regeneran los islotes. Además, han visto que esas células no producen una proteína que se asocia con la asignación celular necesaria para que se desarrollen en diferentes tejidos. Sin esta asignación las células esplénicas pueden ser capaces de diferenciarse en una amplia variedad de células desde la médula ósea que no producen Hox 11.

Otras funciones
"Sabemos que si se produce una pérdida de sangre el bazo se activa para ayudar a la médula ósea a reponer la sangre. El bazo contribuye además en otras emergencias biológicas. Aunque se considera un órgano innecesario, puede proporcionar células necesarias para la curación".

Para la experta, el conocimiento que se dispone sobre la Hox 11 en animales inferiores puede ayudar a mejorar los trabajos centrados en el control de dicha proteína en los mamíferos adultos, que están encaminados a conseguir la regeneración de las células pancreáticas productoras de insulina.


Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,584565,00.html