
Los neurocientíficos visualizan las distintas áreas cerebrales teñidas de rojos, naranjas, amarillos y azules, e interpretan estos colores atendiendo a los cambios promovidos por el flujo sanguíneo y la actividad neuronal. Pero, a pesar de lo efectista que pueden parecer estas imágenes, aún hay mucho que conocer sobre su significado.
Uno de estos datos misteriosos acaba de ser desvelado en un
trabajo que se publica hoy en Science. En él, un grupo de
científicos del Instituto Tecnológico de
Massachusetts (MIT) explica el vínculo entre la actividad de
las neuronas y el flujo de la sangre en el cerebro.
De los dos principales tipos de células del sistema
nervioso, las gliales superan en número a las neuronas con
una proporción de nueve a una. Los astrocitos, que son el
tipo de neuroglía más frecuente, extienden sus
redes tanto a las neuronas como a los vasos sanguíneos.
Utilizando tecnología punta (microscopia de
excitación de dos fotones), Mriganka Sur, jefe del
Departamento de Ciencias Cognitivas y Cerebrales en el MIT, y autor
principal del trabajo, ha hallado que los astrocitos reciben
señales directamente de las neuronas y actúan
como intermediarios para transmitir el mensaje y regular el flujo
sanguíneo. "Son el eslabón perdido entre las
neuronas y los vasos sanguíneos. Si los astrocitos
están desactivados, la imagen por resonancia funcional no
los detecta".
Los astrocitos se encuentran implicados en muchos trastornos cerebrales
y expresan un importante número de los genes del sistema
nervioso. "Su papel es crucial en diversas disfunciones cerebrales,
así como en la obtención de tratamientos". El
trabajo del MIT ha demostrado, contrariamente a lo que se consideraba,
que los astrocitos influyen en procesos neuronales como la
duración y selección de las respuestas celulares
nerviosas a los estímulos.
No se ha averiguado antes porque las señales
químicas con las que estas células realizan
dichos procesos pasan desapercibidas para las técnicas de
investigación que sólo miden la actividad
eléctrica, y desde ese punto de vista los astrocitos
permanecen silenciosos.
Reacciones en cadena ante una visión
El experimento ha analizado las respuestas de las
células nerviosas a los estímulos visuales con
ayuda de la microscopia de excitación de dos fotones, que
visualiza la imagen de un tejido vivo con una profundidad de un
milímetro (A); antes sólo se podía ver
a los astrocitos en tejido cerebral postmortem; los astrocitos (C)
reaccionan al estímulo regulando el tejido
sanguíneo e incluso influyendo en la respuesta de las
neuronas (B). Los dos participan en la respuesta (D).
(Science 2008; 320: 1.638-1.643).