03 de junio de 2004

DM Nueva York


Los adipocitos logran inducir células nerviosas funcionales


 
Dos años después de diferenciar adipocitos humanos en lo que parecían células nerviosas, un equipo de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, ha comprobado con varios experimentos que las nuevas células que obtuvieron, no sólo parecen, sino que actúan como nerviosas. Los resultados aparecen en el número de junio de la revista 'Experimental Neurology'.

 
La grasa podría convertirse en una fuente ilimitada de células madre, según el trabajo que publica en el último número de la revista Experimental Neurology el mismo equipo de la Universidad de Duke, en Durham (Carolina del Norte), que hace un par de años logró diferenciar adipocitos en células nerviosas (ver DM del 31-V-2002). La prueba científica encontrada demuestra que los adipocitos no sólo se diferencian en células nerviosas, sino que actúan como tales.
Henry Rice, junto a su colaboradora Kristine Safford

Gracias a un cóctel de agentes inductores y factores de crecimiento, los investigadores, coordinados por el cirujano Henry Rice, transformaron las células aisladas de tejido adiposo murino en dos tipos de células nerviosas: neuronas y células gliales. "Hemos demostrado que en el tejido adiposo reside una población de células estromales que pueden diferenciarse en distintos tipos celulares que comparten muchas características con las neuronas y con las
células gliales. Los hallazgos apoyan la investigación en terapias celulares que empleen como fuente el tejido adiposo", ha explicado Kristine Safford, primera autora del artículo.

Todo tipo de tejidos
Los datos muestran que las células diferenciadas expresan muchas de las proteínas celulares de las verdaderas células nerviosas y gliales y se comportan realmente como nerviosas. Al exponerlas al N-metil-D-aspartato, un agente que bloquea la actividad del neurotransmisor glutamato y que resulta tóxico para las células nerviosas, las células recién inducidas morían, en una respuesta muy similar a la que generarían las células nerviosas en condiciones similares.

Antes de diferenciar los adipocitos en células nerviosas, el equipo había demostrado la posibilidad de reprogramar estas células estromales adultas en células grasas, óseas y de cartílago.

Origen: http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,492472,00.html