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SANTA
CRUZ DE TENERIFE 12 (EUROPA PRESS)
El 91 por ciento de los
pacientes con esclerosis múltiple (EM) tratados con acetato
de glatirámero desarrollado por Sanofi-Aventis como
´Copaxone´ puede caminar sin ayuda a los diez años
de comenzar el tratamiento según los datos de un estudio
clínico pivotal sobre este fármaco presentado hoy en
Santa Cruz de Tenerife en el seminario ´Optimización
del tratamiento de la esclerosis múltiple de acuerdo con
las nuevas pautas europeas´.
Además los
enfermos tratados con este medicamento evolucionan "muy bien"
y experimentan "muy pocas" recaídas sólo
una cada cinco años como promedio tal y como demuestran los
datos del ensayo que está aún en marcha y cuyos
resultados se obtienen de un seguimiento a largo plazo de los
enfermos durante más de diez años y evaluándolos
hasta dos veces al año.
En esta línea
´Copaxone´ permitió que la discapacidad del 62
por ciento de los pacientes no empeorara durante diez años
del tratamiento lo que supone un hallazgo "sumamente
importante y alentador" como explicó el director del
Departamento de Neurología de la Universidad de Nuevo
México (Estados Unidos) Corey Ford en este foro previo al
´V Simposio Internacional sobre Esclerosis Múltiple
de Teva y Sanofi-Aventis´.
El experto destacó
la importancia de estos resultados porque demuestran que la
eficacia del acetato glatirámero puede mantenerse durante
largos períodos de tratamiento y que el curso natural de la
enfermedad se retrasa. Los pacientes estudiados en esta
investigación habían desarrollado una EM una media
de siete años antes del tratamiento con lo que estaban ya
enfermos desde hacía aproximadamente 17 años y la
mayoría continúa tomando este fármaco una vez
al día y son evaluados en su segunda década de
tratamiento.
Por su parte el director del ´Baptist/Health
Doctors Hospital Multiple Sclerosis Center del Coral Gables´
(Estados Unidos) Howard Zwibel sugirió en este encuentro
con la prensa que la forma apropiada de tratar a los pacientes que
interrumpen un tratamiento inmunomodulador es cambiándolo a
otra clase de fármaco por ejemplo de un interferón a
´Copaxone´ o viceversa puesto que como sus mecanismos
de acción son diferentes es menos probable que se reduzca
su eficacia o aparezcan efectos secundarios.
Como descubrió
un equipo multicéntrico dirigido por el doctor Zwibel
analizando a 247 enfermos que cambiaron de interferón beta
a acetato de glatirámero quienes pasaron de uno a otro
respondieron "espectacularmente" al tratamiento el
número de caídas se redujo un 73 por ciento la
tolerabilidad fue buena y sólo el 10 por ciento abandonó
el tratamiento por los efectos secundarios en un período de
dos años.
ANTICUERPOS
NEUTRALIZANTES
Además el profesor de Neurología
del Hospital Universitario Heinrich Heine de Düsseldorf
(Alemania) Bernd Kiesseier alertó de que hasta un 40 por
ciento de los pacientes tratados con interferones betas
desarrollarán anticuerpos neutralizantes (ACN) generados
por el sistema inmunológico como respuesta al tratamiento y
poniendo en peligro su eficacia clínica. Kiesseier cifró
en un 60 por ciento más las tasas de recaída en
pacientes tratados con interferón beta 1a sc que han
desarrollado ACN comparado con los que no.
Por ello la
Federación Europea de Sociedades Neurológicas (EFNS)
ha elaborado unas pautas para evaluar los ACN en enfermos tratados
con interferones beta y recomienda que todos los pacientes sean
sometidos regularmente a un test de anticuerpos neutralizantes.
A
todo ello el director de la ´Multiple Sclerosis Clinic´
de la Universidad Técnica de Dresden (Alemania) Tjalf
Ziemssen agregó la relevancia de que los tratamientos
contra la EM puedan actuar sobre el componente inflamatorio y el
neurodegenerativo de la patología dada su naturaleza dual.
Fuente:
http://profesional.medicinatv.com/noticias/default.asp?codigo=345118
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