La desactivación de una proteína puede proteger las fibras nerviosas en EM (23 Abril 2007)
El
descubrimiento de la Universidad de Oregon podría llevar al
primer fármaco para tratar la forma progresiva de la enfermedad

Portland, Oregon. Neurocientíficos
de la
Oregon Health & Science University han visto a una proteína
como potencial diana terapéutica para la EM ya que al
desactivarla se protege a las fibras nerviosas de posteriores
daños.
Junto con unos colegas del Portland
Veterans Affairs Medical Center y de la Universidad de Padua, en Italia,
han demostrado que desactivando genéticamente una proteína
llamada ciclofilin D, en un modelo murino con EM, las fibras
nerviosas quedan resguardadas.
El ciclofilin D es un regulador fundamental de
los procesos moleculares en el centro energético de la célula nerviosa, el
mitocondrio, y puede participar en la muerte de la fibra
nerviosa. Al desactivar el ciclofilin D se refuerza el
mitocondrio, lo que ayuda a la protección de las fibras
nerviosas frente al deterioro. El hallazgo se ha publicado hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences.
“Estamos muy ilusionados”
dijo el Dr. Michael Forte, científico senior del Vollum Institute at
OHSU y director del estudio, “mientras que no podamos desactivar
genéticamente el ciclofilin D, hay medicamentos que pueden
bloquear la proteína. Nuestra investigación pronostica
que la medicación que bloquea el ciclofilin D debería
proteger a las fibras nerviosas del daño de la EM.”
Esta medicación sería
la
primera terapia específica para la EMSP, una de las formas
más
agresivas de la EM que sigue al periodo RR (brotes y remisiones), donde
los síntomas van empeorando. Afecta a la mitad de los afectados de EM, que se estima en unos dos millones de personas.
Las únicas terapias disponibles para la EM son productos
antiinflamatorios, que - según se cree - reducen la
inflamación que empuja determinadas células T del
organismo a atacar la mielina, la vaina aislante de materia grasa de
las fibras nerviosas del cerebro y la médula espinal. Las fibras
no pueden transmitir las señales, lo que conlleva parálisis, pérdida de memoria, mareos, fatiga, dolor y
pérdida de equilibrio. Con el tiempo, degeneran las propias
fibras nerviosas, que conducen a déficits funcionales
permanentes.
“Todas las terapias disponibles por ahora abordan la vertiente antiinflamatoria”, dijo el Dr. Dennis
Bourdette, coautor del estudio y profesor de neurología en la OHSU School of
Medicine, y director del centro de EM en Oregon. “Esto es
lo que necesitamos urgentemente como terapia, algo que proteja a
las fibras nerviosas de la degeneración”.
En estos últimos años,
los científicos han ampliado la visión de la EM como un
problema neurodegenerativo más que simplemente inflamatorio. La
pérdida
de neuronas, el daño a las fibras nerviosas y la atrofia del sistema nervioso central (SNC)
suceden de forma progresiva desde el inicio de la enfermedad y se puede
alcanzar una discapacidad permanente, especialmente en los pacientes
que llevan muchos
años de evolución.
“Lo que lleva a la gente afectada de EM
a la silla de ruedas no es la inflamación que ataca a la mielina
del SNC sino la sección (corte) de los axones (fibras nerviosas) que es permanente”,
dijo Forte.
La inflamación pone en marcha
un conjunto de reacciones moleculares que lleva a un deterioro
progresivo de las fibras
nerviosas en EM, hay que añadir el desarrollo de
radicales libres, como el oxígeno reactivo y el
nitrógeno, que aminoran la generación de energía
de la célula. También se anula la función
mitocondrial a causa de la
acumulación de calcio en la célula, reduciendo así
los niveles de ATP, que es la fuente de combustible celular.
Pero los científicos creen que
el ciclofilin D es el responsable de la apertura no prevista de un poro en
la membrana del mitocondrio y es lo que permite la sobrecarga de
calcio. El equipo del OHSU mostró que ratones a los que faltaba
el ciclofilin D seguían desarrollando la enfermedad (una EM adaptada a estos animales), pero a diferencia
de sus congéneres que tenían la proteína, los
ratones mutantes tuvieron una recuperación parcial. Los
científicos observaron que sus fibras nerviosas permanecían
intactas y resistían la sobrecarga de los radicales libres y el
calcio.
Forte declaró: Lo que hemos conseguido es hacer que los
mitocondrios toleren mayores dosis de calcio antes que se mueran. Los
ratones modificados están protegidos del daño axonal
asociado a esta enfermedad, como si de la EM se tratase.
Ahora los científicos
están probando medicaciones que podrían ser utilizadas
para parar la proteína ciclofilin D y la activación de
poros en el mitocondrio. “Si inhibes esa proteína con una
medicación verás la misma conservación axonal que se puede ver
en los ratones mutantes”, dijo Forte.
Una clase de componentes en los que
Forte y Bourdette están especialmente interesados son los derivados de la
ciclosporina A no inmunosupresora (CsA), pues estas drogas ya
han sido probadas en seres humanos en el caso de otras dolencias, y podrían probarse enseguida
en EM. Bourdette cree que un antagonista del ciclofilin D
podría estar disponible como tratamiento para la EM dentro de 5 años.
“No tenemos que inventar drogas que ataquen a esta proteína, ya existen” dijo Bourdette.
Pero este tipo de terapia no va a
estar lista para ayudar a Laura Wieden, de 36 años, de Oregon,
que lleva con EM desde 1995, que empezó con RRMS, con debilidad
en ambas piernas, y que la ha obligado a utilizar una silla de ruedas.
“Me
parece estupendo” dijo “si se puede evitar la EM, es
fantástico, pero ¿qué pasa con los millones de
personas que ya la tienen?. Necesitan algo que evite que se mueran las
células”.
El
padre de Laura Wieden, Dan Wieden, es co-fundador de la agencia de publicidad ubicada en Portland
Wieden + Kennedy, puso en marcha una fundación con el nombre de su hija
para activar la investigación: Laura Fund for Innovation in Multiple Sclerosis Research,
para apoyar la investigación en EM más allá de los
límites tradicionales. El descubrimiento de Forte,
Bourdette y su equipo ha sido financiado en parte por esta
fundación y encaja con sus objetivos.
“Esto prueba que a veces los
descubrimientos no provienen de las líneas mas tradicionales de
investigación”, dijo, “lo que valoro en nuestra
relación con OHSU es que parece que hay una cierta urgencia en
estos proyectos. Y es beneficioso para nosotros que se desarrolle una
relación más estrecha con los investigadores. Esta senda
no se ha iniciado como un simple ejercicio académico sino
como una
búsqueda apasionante.”
http://www.ohsu.edu/ohsuedu/newspub/releases/042307ms.cfm
Versión española: Rita Puentes
Adaptación: Lluís Compte