Identificada la causa del daño a las fibras nerviosas en Esclerosis Múltiple

Un nuevo campo de investigación en EM podría facilitar el desarrollo de nuevas terapias

Irvine, California, 16 octubre 2006
Unos investigadores han identificado cómo el propio sistema inmune contribuye al daño de las fibras nerviosas causado por la Esclerosis Múltiple, un descubrimiento que en potencia puede facilitar diagnósticos precoces y mejorar el tratamiento para esta enfermedad crónica.


La Dra. Qin

El estudio revela cómo las células B del sistema inmune lesionan a los axones durante los ataques de la EM al inhibir la producción de energía en estas células de las fibras nerviosas, ocasionándoles finalmente la degeneración y la muerte. Los resultados del estudio aparecen publicados en el número del 15 de octubre del Journal of Immunology.

La actividad de las células B en los axones es una nueva área de investigación en EM, que está cambiando el punto de vista de los científicos y médicos sobre la enfermedad. En este estudio, la Dra. Yufen Qin y colaboradores de la Escuela de Medicina de Irvine, de la Universidad de California (UCI), han analizado líquido cefaloraquídeo y muestras de tejido de pacientes con Esclerosis Múltiple para identificar sustancias que estimulen una respuesta inmune en las células B. Han observado un mayor nivel de anticuerpos de las células B en determinadas lesiones, y líquido cefaloraquídeo, asociadas a dos enzimas específicos: GAPDH y TPI.

Estos dos enzimas son fundamentales para una producción de energía eficaz. El ATP es el combustible químico de las células. Los investigadores creen que el enlace de los anticuerpos a estos enzimas, GAPDH en concreto, puede disminuir las cantidades de ATP disponible en las células, pudiendo llevar a la degeneración y muerte de la célula del axón. Además de la función de producir energía, la enzima GAPDH está implicada en varias actividades genéticas relacionadas con el ARN y el ADN.

Otros estudios recientes manifiestan que el enlace de inhibidores a las enzimas GAPDH y TPI provocan una disminución de la producción de ATP en las neuronas y a continuación una progresiva degeneración neuronal y muerte. Más aún, los pacientes con falta de TPI pueden desarrolar desórdenes neurológicos progresivos.

La Dra. Qin, profesora de neurología, manifestó: "Esta investigación es muy importante para futuros tratamientos ya que identifica nuevos anticuerpos asociados con la EM y pueden ser considerados como dianas en nuevas terapias. Cabe resaltar que estos anticuerpos son los primeros que se han identificado con actividad axonal, que es una nueva área que se está explorando en la patología de la EM".

La EM es una enfermedad crónica del sistema nervioso central que puede causar visión borrosa, falta de coordinación, problemas al hablar, entumecimiento, fatiga aguda y, en su forma más grave, ceguera y parálisis. Unos 400.000 americanos presentan esta enfermedad. Sus causas se desconocen y los síntomas son impredecibles, siendo su gravedad muy variable.

Mucha investigación sobre la EM se centra en un proceso autoinmune en el que las células T atacan y dañan a la mielina, el aislante de materia grasa de los axones. Éstas células T no atacan propiamente a los axones; el proceso de desmielinización interrumpe los impulsos eléctricos que circulan a través de las fibras nerviosas, causando de este modo los síntomas de la EM. La desmielinización se ha considerado la característica principal de la EM.

Últimamente, sin embargo, la Dra. Qin ha formado parte de un grupo de investigadores que han descubierto que también están implicadas las células B en la respuesta autoinmune de la EM. En vez de atacar a la mielina, estas células B atacan directamente a los axones. Los axones son las largas y esbeltas fibras de una neurona que actúan como las principales líneas de transmisión del sistema nervioso, como la base para formar los nervios.

Los investigadores en la UCI han puesto de manifiesto que la mielina vuelve a crecer si se desactiva la respuesta autoinmune de las células T, y hay medicamentos o los hay en desarrollo para bloquear la desmielinización. Los axones, a su vez, se reparan muy despacio, lo que implica que los ataques de las células B a los axones pueden tener un gran impacto en el daño causado por la EM al sistema nervioso central.

La Dra. Qin manifestó: "Como esta área de investigación está en una primera fase es importante comprender el proceso por el cual se produce la respuesta de estas células B. Afortunadamente, al identificar estos dos enzimas tendremos una mejor comprensión de la EM que nos conducirá a tratamientos más eficaces para las personas que viven con esta enfermedad".

Origen: http://today.uci.edu/news/release_detail.asp?key=1531
Traducción: Rita Puentes y Lluís Compte