La presencia de bandas de IgM se relaciona con un peor pronóstico de la esclerosis múltiple

Aparecen fármacos que facilitan el manejo de la enfermedad

La inmejorable época por la que pasa la investigación en esclerosis múltiple ha hecho que tanto el tratamiento como el diagnóstico hayan mejorado notablemente. Por este motivo, ha mejorado también la calidad de vida de los pacientes reduciendo la frecuencia de los brotes.


Ana Vallejo - 23/04/2007

“Queremos dar un mensaje de optimismo y esperanza porque estamos en una época muy brillante en la investigación de la esclerosis múltiple (EM), con nuevos medicamentos y datos que nos ayudan a un diagnóstico mucho más precoz de la enfermedad, con lo que conseguimos que mejore la calidad de vida de los pacientes”. De esta forma resumía José Carlos Álvarez Cermeño, del Servicio de Neurología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, el objetivo de la jornada “Esclerosis múltiple y sociedad”, organizada por la Fundación para la Investigación Biomédica de este centro.

Entre las novedades que se han producido en este ámbito destaca la aparición de nuevos fármacos. “En España se va a comercializar un nuevo tratamiento, un anticuerpo monoclonal (natalizumab) para pacientes que no responden a las terapias habituales. Será un tratamiento de segunda línea porque puede tener efectos secundarios. Otra novedad es la aparición de un medicamento que ha demostrado ser útil para reducir la frecuencia de los brotes, pero todavía no está comercializado”, señala este especialista.

A la aparición de nuevos fármacos se une también la precisión en el diagnóstico. De esta forma, los estudios inmunológicos realizados en este hospital ponen de manifiesto que la presencia de bandas de inmunoglobulina M (IgM) en el líquido cefalorraquídeo está relacionada con la agresividad de la enfermedad. Según Álvarez, “los pacientes que tienen esta proteína en el líquido cefalorraquídeo pueden tener una enfermedad más agresiva y, por lo tanto, esto indica que son susceptibles de un tratamiento más precoz”, lo que influye notablemente en el grado de discapacidad que estos pacientes alcanzan como consecuencia de la progresión de la enfermedad.

Fuente: http://www.websalud.com/articulo.html?d_date=&xref=20070420salwsdsal_3&type=Tes&anchor=wsdsalneu