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La
materia visible que forma los
astros
y los seres vivos sólo representa el 4% del Universo
El 96% no
visible
del cosmos se divide en dos enigmas: un 23% es materia oscura y un 73%,
una
energía misteriosa
© La Vanguardia, 12-02-2003 La materia de la que
están
formados
los seres vivos, los planetas, las estrellas y demás astros
visibles
sólo representa el 4% del Universo. El 96% restante ni es
visible
ni se sabe qué es.
Esta es una de las principales conclusiones que se desprenden de la mejor imagen jamás tomada del origen del Universo, difundida ayer por la NASA. La imagen corresponde al instante en que el Universo se hizo transparente, unos 380.000 años después del big bang. Imágenes de épocas más antiguas no son posibles porque hasta ese momento el Universo era opaco, por lo que no llega hasta nosotros ninguna luz de aquella época. La estimación de que la materia ordinaria –formada por partículas como electrones y protones que se unen en átomos que a su vez se unen en astros– sólo representa el 4% del cosmos “supone un hito en nuestra visión del Universo”, sostiene Anne Kinney, directora de astronomía y física de la NASA, en un comunicado difundido anoche por la agencia espacial. El 96% restante se divide en dos enigmas. Un 23% es materia, pero un tipo de materia oscura desconocida, pues hasta hoy ha escapado a los medios de detección de los científicos. El otro 73% es energía, pero una misteriosa energía oscura distinta de las energías que explican el comportamiento de la materia ordinaria. Estas cifras, según Anne Kinney, son “un verdadero punto de inflexión para la cosmología”. Las cifras se derivan de la imagen de la radiación de fondo del Universo tomada por el telescopio espacial Wilkinson. Este telescopio ha obtenido un mapa de las microondas procedentes de las regiones más remotas del Universo que se pueden captar desde la Tierra. Los altibajos en estas microondas corresponden a variaciones de temperatura en el Universo primitivo: las regiones más cálidas corresponden a semillas de galaxias, mientras que las más frías corresponden a espacios más vacíos. Las distintas hipótesis que han elaborado los cosmólogos en la última década sobre el origen del Universo llevan a predecir cómo debe ser la radiación de fondo. Disponer ahora de una imagen precisa de esta radiación de fondo permite ver cuál de estas hipótesis es más acertada y cuál lo es menos. Por ello, la imagen difundida ayer tiene importantes implicaciones más allá de la estimación sobre qué parte del Universo está formado por materia ordinaria. “Una de las mayores sorpresas –destaca el comunicado de la NASA– reveló que la primera generación de estrellas del Universo se encendió sólo 200 millones de años después del big bang, mucho antes de lo que muchos científicos habían esperado.” Los nuevos datos también aclaran una de las incógnitas más debatidas y más trascendentes de la cosmología: la edad del Universo. Según el equipo que ha estudiado los datos del telescopio Wilkinson, el Universo se formó hace 13.700 millones de años con un margen de error de sólo un 1%. El telescopio Wilkinson es el sucesor del histórico telescopio espacial COBE, que a principios de los años 90 mostró por primera vez las oscilaciones en la radiación del fondo del Universo. Lanzado en junio del 2001 para conseguir imágenes más detalladas que las captadas por el COBE, el Wilkinson se llamaba inicialmente telescopio MAP (iniciales inglesas de sonda de anisotropía de microondas), pero ha sido rebautizado en honor del cosmólogo David Wilkinson, fallecido el pasado septiembre. |